Para el próximo año, México planea gastar 138 mil millones de pesos en estos subsidios, frente a los 240 mil millones calculados para este año

Reuters

Ciudad de México  (8 septiembre 2008).- México espera gastar en 2009 casi la mitad de lo que destinará este año al subsidio a las gasolinas, por una pronosticada baja en los precios internacionales del crudo y un tipo de cambio estable.

Para el próximo año, México planea gastar 138 mil millones de pesos en estos subsidios, desde los 240 mil millones de pesos calculados para este año, dijo este lunes el Secretario de Hacienda, Agustín Carstens.

"El subsidio podría reducirse por varios factores", sostuvo Carstens en conferencia de prensa para dar a conocer el Paquete Económico para 2009.

Por un lado, el precio implícito de las gasolinas con respecto al estimado que se tiene para el 2009 es menor, y por otro, se prevé un tipo de cambio de alrededor de 10.60, el cual no aumentaría sustancialmente el costo de las importaciones y por lo mismo del propio IEPS.

"En todo caso, seguirá siendo un subsidio muy alto", agregó.

Carstens advirtió que los precios de las gasolinas continuarán ajustándose gradualmente, aunque la dependencia no tiene una regla exacta de modificación a dichos precios.

Lo anterior, dijo, debido a que en gran medida dichas variaciones responderán al desempeño de los mercados externos y de los ingresos petroleros del País.

"Por lo tanto vamos a seguir vigilando muy de cerca los desempeños de los precios internacionales de gasolinas, del tipo de cambio, de los ingresos petroleros, de la inflación doméstica, de tal forma que estos ajustes no sean excesivos, sean graduales, vayan procurando disminuir la carga sobre las personas y, sobre todo, haciéndolo gradualmente para que no haya efectos indeseados", destacó.

Durante años el Gobierno ha subsidiado el precio de la gasolina, junto con el diesel y el gas, pero los recursos de este año superarán en más de cuatro veces a los de 2007, por el incremento en el valor de las importaciones del combustible con las que México compensa su falta de refinación.

El Gobierno del Presidente Felipe Calderón impulsa una reforma al sector de energía que permita la inversión privada y que México pueda construir refinerías, lo que reduciría su dependencia de las costosas importaciones de gasolinas.

Pero a los partidos de oposición no les convence la idea y quieren eliminarla de la reforma.

México es el sexto productor mundial de crudo y uno de los principales abastecedores de Estados Unidos, pero importa 40 por ciento del total de la gasolina que consume.

Con información de Dayna Meré.