Incrementan presupuesto en educación, salud, seguridad social, urbanización, vivienda, desarrollo regional y agua potable

Dayna Meré

Ciudad de México  (12 septiembre 2008).- El Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) que la Secretaría de Hacienda envió al Congreso deja de lado el desarrollo económico y el gasto en inversión, y le da prioridad a temas sociales y de seguridad mediante gasto corriente.

Incluso, reduce casi 20 por ciento el flujo de recursos a sectores como el de comunicaciones y transportes, pero lo eleva en otros como asistencia social en 19 por ciento.

José María Marín, analista de Fundar Centro de Análisis e Investigación, explicó que el Gobierno incrementó su presupuesto en educación, salud, seguridad social, urbanización, vivienda, desarrollo regional y agua potable.

Por ejemplo, las Secretarías de Seguridad Pública, Gobernación, Defensa y Marina, así como la Procuraduría General de la República tendrán un mayor presupuesto respecto a 2008, en 49.8, 25.1, 16.1, 12.3 y 29.2 por ciento, respectivamente, en términos reales.

Por el contrario, agregó, en sectores como energía, agropecuario, forestal, laboral, turismo y servicios financieros, los incrementos que se dieron son muy reducidos.

El especialista comentó que esta estrategia podría estar fincada en el hecho de que el próximo año se llevarán a cabo elecciones en algunos estados de la República.

Además, dijo, aunque el presupuesto en materia de seguridad también aumentó, habrá que analizar el impacto que tendrá este incremento, ya que aunque en los últimos años ha venido creciendo, la seguridad en el País es un tema cuestionable.

Raúl Feliz, economista del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), dijo que en términos de prioridades, el Gobierno federal no brindó en el Presupuesto elementos de una política anticíclica , ya que el nivel de gasto en inversión impulsado por el sector público sólo se mantuvo, cuando debió incrementarse.

Además, dijo, dentro del gasto de inversión del sector público hubo una reducción de 10 por ciento en la parte de infraestructura, la cual se ve compensada parcialmente con un aumento en los recursos invertidos con inversión financiada.

"Esta inversión financiada dice que el gasto de infraestructura se mantiene al 4 por ciento del PIB, que es alto, pero no implica ningún aumento con respecto a lo que ya se tiene, además, la mitad de ese dinero es inversión de Pemex , así que lo que no es Pemex es pequeña y se ha reducido en este presupuesto", señaló.

Para Feliz, el gasto en inversión es la verdadera prioridad de largo plazo que tiene el País, y los programas de combate a la pobreza tienen un efecto redistributivo , pero no generan riqueza.