Elecciones y la LXI Legislatura

por Kristina Pirker [1]

 


Terminó la jornada electoral de julio y –seamos sinceros– no son los resultados en sí los que sorprenden, sino la magnitud de la recuperación de ciertos partidos y las debacles de otros, comparados con los resultados electorales del 2006. Pero más allá de ganadores y perdedores de una contienda electoral sumamente cara para el contribuyente mexicano –victorias y derrotas electorales van y vienen en una democracia medianamente competitiva– por el alto nivel de protesta y de abstencionismo[2] que apuntan a un problema estructural del sistema político mexicano: por una parte, la falta de credibilidad de los partidos políticos y, por otra, el cierre de las instituciones representativas, perdidas en sus procedimientos formales, a las necesidades del país y las preocupaciones de las personas, lo cual ha producido un creciente desencanto entre la ciudadanía. El politólogo alemán Joachim Hirsch denomina “ahuecamiento” a este fenómeno, cuando las instituciones liberal-democráticas dejan de actuar como verdaderos mecanismos de participación y se convierten en vehículos de intereses minoritarios[3]. El estaba pensando en el debilitamiento de las democracias europeas ante las fuerzas económicas de la “globalización” y, principalmente, en el parlamentarismo en Alemania –sobre el cual presentamos un artículo en este número–; pero el término es sugerente para el caso mexicano donde faltan mecanismos formales, oportunos y efectivos para que la ciudadanía coincida en los procesos políticos de toma de decisiones.

Esta edición especial “Elecciones y la LXI Legislatura” de Curul 501 cuenta con dos ejes: uno es reflexionar sobre el proceso electoral tanto en el ámbito federal –como lo hace el artículo de Lourdes Morales Canales –colaboración invitada de Alianza Cívica– como en lo local, presentando los resultados para la Asamblea Legislativa del D.F. Ambos artículos advierten los rezagos en la cultura política mexicana, como es el clientelismo político o la existencia de corrientes partidistas, que se combina con las modernas tecnologías de la comunicación de masas, convirtiendo la jornada electoral mexicana en una de las más caras del mundo.

El otro eje de este número, es señalar los pendientes y retos que esperan a la nueva Legislatura. Pues las y los diputados de la LXI Legislatura tienen la opción de aplicar el “borrón y cuenta nueva” y reproducir las viejas prácticas, como la pasividad frente a las iniciativas legislativas del Ejecutivo, o la aceptación de que las decisiones se toman al margen de las comisiones, en negociaciones entre las cúpulas partidistas, por nombrar solamente dos ejemplos; o aceptar el reto y aprovechar las disposiciones legales y sus recursos (presupuesto, centros de investigación o cuerpo de asesores) para tomar las medidas necesarias y transformar el Poder Legislativo en un efectivo contrapeso frente al Ejecutivo y representante de la sociedad en toda su diversidad.

Pendientes y retos hay muchos, por ejemplo: legislar para garantizar mayor certeza de los resultados electorales. Como señala el artículo Acceso a las “boletas electorales”, la conservación de las mismas en archivos electrónicos garantizaría no solamente el derecho a la información, también podría operar como un candado más para avalar el respeto al voto ciudadano. Por otra parte, la situación de los derechos humanos: .el tema no es cosa menor, en una coyuntura caracterizada por el incremento de las violaciones a los derechos humanos a raíz de la militarización de la seguridad pública y la lucha en contra del crimen organizado. Y si bien es importante tomar en serio los miedos y preocupaciones de la ciudadanía relativo al incremento de la violencia social –como recuerda el diputado y presidente de la Mesa Directiva, César Duarte Jáquez, en su contribución al Boletín– esto no puede suceder a costa de los derechos humanos. Esta situación implica que, más que nunca, el nuevo titular de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos –que será nombrado por el Senado en noviembre de 2009– tendrá que contar con la suficiente autonomía frente al Poder Ejecutivo y un firme compromiso con la ciudadanía para ejercer su papel como garante de los derechos humanos. Pero como señala el artículo sobre el nombramiento del Ombudsman, no existen aún las condiciones suficientes para asegurar un proceso de selección transparente y con participación ciudadana.

La promoción y defensa de los derechos humanos, en un contexto de creciente violencia estatal y social, es un tema de extrema importancia con retos de consideración para el Legislativo. Otro es el impacto de la crisis financiera internacional en la economía mexicana que ameritaría una estrategia consistente anti-cíclica del Poder Ejecutivo para salir de ella y disminuir los costos sociales que está teniendo[4]. Los subejercios detectados en rubros importantes para una política anticíclica, como es la inversión en infraestructura, hacen urgentes que la nueva Legislatura ejerza sus facultades de control del Ejecutivo en el seguimiento al gasto público.

Así como en los últimos tres años, el Monitor Legislativo de Fundar seguirá de cerca los procesos legislativos, proveyendo a legisladoras y legisladores, sus equipos y a las organizaciones de la sociedad civil información útil y oportuna sobre temas relacionados con gasto público, rendición de cuentas, derechos humanos y seguridad ciudadana, al mismo tiempo que exigirá la apertura de espacios formales de participación ciudadana en las instituciones representativas. Esperamos que Curul 501 logre, en estos años, convertirse en un instrumento de difusión y de debate que contribuya a fortalecer la presencia de la sociedad civil organizada en los procesos de decisión que afectan al país en su conjunto.

 

__________________________________________________________________________________________________________

1 Coordinadora académica de Fundar, Centro de Análisis e Investigación, A.C. / kristina@fundar.org.mx
2 El porcentaje de abstencionismo alcanzó el 55.32% del electorado, cifra solamente superada en las elecciones legislativas de 2003, cuando fue de 58.32% y el voto nulo de 5.39%, el más alto desde el 2000.
3 Joachim Hirsch, Globalización, capital y Estado, UAM-Xochimilco, México, 1996, p. 105.
4 Como señala CEPAL, la tasa de crecimiento de la economía mexicana se redujo del 3.3% en 2007 al 1.3% en 2008 y la pérdida de ingresos públicos, como consecuencia del deterioro económico, podría significar una reducción del 1.5% del PIB en el 2009. Véase, CEPAL, Estudio Económico de América Latina y el Caribe, 2008-2009, Santiago de Chile, 2009.

Contacto

Si usted tiene alguna duda, comentario o sugerencia puede contactarnos en Fundar, Centro de Análisis e Investigación, A.C. I Cerrada de Alberto Zamora 21, Col. Villa de Coyoacán, C.P. 04000, Del. Coyoacán. México, D.F.
tel. (55) 5554 3001 exts. 121, 122 o 123 I itzel@fundar.org.mx I www.fundar.org.mx