Transparencia y acceso a la información en el presupuesto destinado a la prevención y atención del VIH/SIDA en México
por Felipe Varela Ojeda [1]
El VIH/SIDA sigue siendo uno de los puntos más críticos de las políticas mundiales de salud debido al número de personas que vive con él, el elevado costo de los tratamientos y los nuevos casos presentados año con año.[2] En el caso de México, si bien los últimos gobiernos han pretendido dar una respuesta multidimensional a este problema de salud, sus esfuerzos se han concentrado en el sistema de salud,[3] específicamente en el Centro Nacional para la Prevención y Control del VIH/SIDA (CENSIDA).[4]
A pesar de que los esfuerzos del gobierno mexicano se concentran en el sector salud, no es posible conocer el monto exacto –ni aproximado– de los recursos totales destinados a combatir el VIH/SIDA en México. Lo que permite saber la información disponible, es lo asignado dentro del presupuesto de la Secretaría de Salud (SS) a lo que ésta ha llamado prevención y atención del VIH/SIDA en la población.[5] Pues esta información no permite confirmar que dichos recursos sean efectivamente ejercidos en prevenir y atender el VIH.
Este artículo es un primer acercamiento al análisis de las asignaciones presupuestarias para la prevención y atención del VIH/SIDA dentro de la SS en el periodo 2004-2009.[6] Un primer punto de partida es conocer las entidades –además de Hospitales e Institutos que atienden directamente a las personas que viven con el VIH/SIDA– que han ejercido recursos para esta actividad en el periodo indicado.
Tabla 1
Presupuesto aprobado y ejercido para la prevención y atención del VIH/SIDA por año y dependencia dentro de la Secretaría de Salud
(millones de pesos corrientes)
Fuente: Elaboración propia con información obtenida del Análisis Funcional Programático Económico de los Presupuestos de Egresos de la Federación de los años 2004 a 2009 y la Cuenta de la Hacienda Pública de los años 2004 a 2007.
La Tabla 1 muestra el comportamiento del presupuesto destinado a la prevención y atención del VIH/SIDA. Llaman la atención tres cosas: la disminución de los recursos totales destinados al VIH/SIDA, la discontinuidad en la asignación del presupuesto a algunas dependencias y las variaciones en los presupuestos asignados y ejercidos. La que más resalta es la variación del CENSIDA en 2006: de los 518.32 millones de pesos asignados, solamente ejerció 86.53 millones. La información contenida en la Cuenta Pública de ese año (2006) no permite conocer a dónde y a qué rubros fueron transferidos, sólo se sabe cuánto y en dónde se realizaron los recortes al presupuesto. A partir de estos datos se puede reflexionar y formular preguntas problema del VIH/SIDA, al menos durante los últimos seis años. Algunas son:[7]
• Transparencia. ¿Qué criterios se utilizaron para asignar recursos destinados a la prevención y atención del VIH/SIDA en la Dirección General de Planeación y Desarrollo en Salud (2004) o la Dirección General de Desarrollo de la Infraestructura Física (2006)?
• Montos y continuidad en la asignación de recursos. ¿Cuáles son las razones por las que no hay continuidad en la asignación de recursos en algunas dependencias, especialmente en ciertos Hospitales e Institutos, como el Instituto Nacional de Cancerología, siendo que en ellos se atienden de manera directa a las personas que viven con VIH?, ¿por qué se recorta el presupuesto de un año a otro para algunos Hospitales e Institutos? Por ejemplo, según la Cuenta Pública 2006, Cancerología recibió y ejerció 49.5 millones de pesos y en 2007 nada. De acuerdo con el Presupuesto de Egresos de la Federación de 2008, la Cámara de Diputados asignó al Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición 20.63 millones de pesos y en 2009 solamente 6 millones. A primera vista no quedan claros los criterios que justifiquen estas discontinuidades en el flujo de recursos, lo cual despierta serias dudas sobre las políticas públicas destinadas a la prevención y atención del VIH/SIDA en México.
• Reasignación del presupuesto y/o subejercicios. ¿Qué instancias determinan y bajo qué criterios se realizan las reasignaciones presupuestarias o se subejercen los recursos durante los ejercicios fiscales? Ejemplos de esta situación la dan el Instituto Nacional de Cardiología que en 2005 sólo ejerció 5.4 millones de los 12 millones de pesos que le fueron aprobados o el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias que en 2006 ejerció 34.59 millones de pesos de los 38.44 millones de pesos aprobados.
• Acceso a la Información. Estas preguntas apuntan a un problema central del análisis presupuestario: la falta de información disponible por oficio para poder interpretar adecuadamente los datos de la Cuenta Pública. Invariablemente, para responder a las preguntas anteriores, se ha recurrido a solicitudes de acceso a la información.
Por otra parte, el hecho que el presupuesto se ejerza de manera total o casi total por las dependencias tampoco garantiza un ejercicio eficaz en los rubros relacionados con prevención y atención del VIH/SIDA, es decir, que los recursos se ejerzan en lo determinado por el Congreso. Una investigación de Fundar para dar seguimiento a los recursos fiscales asignados en 2004 a la prevención y atención del VIH/SIDA, detectó que los Hospitales Juárez de México y General Dr. Manuel Gea González y el Instituto Nacional de Perinatología transfirieron el presupuesto destinado a la prevención y atención del VIH/SIDA al rubro de Servicios Generales: servicios comerciales, bancarios y financieros; subcontratación de servicios con terceros; y servicios de mantenimiento y conservación y servicios de limpieza y vigilancia.[8]
En síntesis, el presupuesto destinado para la prevención y atención del VIH/SIDA no sólo es un problema de dinero. El monitoreo de estos recursos se enfrenta con otras limitaciones: falta de información o información incompleta en los portales de las dependencias que reciben recursos para VIH/SIDA, la calidad de la información disponible, la diversidad de las fuentes y la no homogenización en la presentación de la información. En este sentido, dos elementos para transparentar el presupuesto destinado para el VIH/SIDA son importantes: el ejercicio del derecho que tiene la sociedad para saber cómo se gastan estos recursos públicos y la voluntad política de las instancias gubernamentales para proporcionar la información. La sociedad ya comenzó a hacer su parte.
__________________________________________________________________________________________________________
1 Investigador del área de Transparencia, Acceso a la Información y Rendición de Cuentas de Fundar, Centro de Análisis e Investigación, A.C. / felipe@fundar.og.mx
2 En México, el promedio del gasto por paciente para la compra de antirretrovirales en 2008 fue de 61 mil pesos, véase http://www.presidencia.gob.mx/prensa/salud/?contenido=37703. Por otra parte, al 14 de noviembre de 2008, el CENSIDA tenía registrados y notificados 26 200 casos de personas que viven con VIH, de los cuales 2 415 correspondían a 2008; y 124 505 casos de personas con SIDA, de los cuales 6 747 corresponden a 2008, ver http://www.censida.salud.gob.mx/interior/cifras.html
3 Las Secretarías de Desarrollo Social, Educación y Trabajo y Previsión Social forman parte del Consejo Nacional para la Prevención y el Control del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida. Sin embargo, a pesar de la participación de estas dependencias, no es posible identificar en sus respectivos presupuestos partidas destinadas a dar respuesta al problema del VIH/SIDA en México.
4 El CENSIDA es un órgano desconcentrado de la Secretaría de Salud. Entre sus atribuciones, de acuerdo con lo publicado en el Diario Oficial de la Federación el 19 de enero de 2004, están coordinar el Programa de Acción en materia de VIH/SIDA y proponer los lineamientos y procedimientos técnicos para la organización, programación y presupuestación relacionados con dicho programa. Otros organismos involucrados en el combate al VIH/SIDA son el IMSS, el ISSSTE y las Secretarías de Salud en cada uno de los estados.
5 A partir de la información disponible en la página de la Secretaría de Hacienda, no es posible conocer el monto que el IMSS y el ISSSTE destinan a la prevención y la atención del VIH/SIDA de sus derechohabientes.
6 El estudio abarca el periodo 2004-2009 porque antes de 2004 el CENSIDA era la única entidad con recursos asignados para este fin.
7 Las preguntas siguientes guían la investigación realizada actualmente en Fundar sobre el ejercicio del presupuesto para VIH/SIDA.
8 Véase Hofbauer, Helena, Lara, Gabriel y Athié, Alicia. VIH/SIDA y el presupuesto federal. Balance para combatir la epidemia, Serie Balance Sexenal, Cuaderno Número 4, Fundar. Centro de Análisis e Investigación, México D.F., 2006. Los resultados de esta investigación también fueron dados a conocer a la opinión pública, ver http://www.notiese.org/notiese.php?ctn_id=1158
|