Acusan a televisoras de pervertir la elección 18 Febrero 2009 Actualizado: 12:58 AM hora de Cd. Juárez Agencia Reforma
Distrito Federal— Tras el “perdón” del IFE a Televisa y TV Azteca, estas empresas no sólo someterán a la autoridad electoral en este proceso, sino que también quieren definir a los candidatos, afirmaron especialistas. Durante la presentación del libro “Democracia: medios de comunicación y elecciones en México”, el politólogo Sergio Aguayo y la periodista Carmen Aristegui coincidieron en que las televisoras no abonan a la cultura democrática. “Yo he dicho en broma y en serio que parecería que las televisoras ya no quieren influir en la sucesión presidencial, sino que quieren decidir la sucesión presidencial”, dijo Aristegui. La conductora afirmó que un claro ejemplo es la presencia de políticos como el gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, pues la sobreexposición de su figura en noticieros y programas de entretenimiento lo han convertido en el candidato “inevitable”. “El problema no es que Peña aspire a la candidatura, el problema es el impulso que está teniendo desde la televisión, constituido en una permanente presencia en las pantallas, entonces tenemos una candidatura presidencial con padrinos y todo, lo cual es muy grave, es un elemento muy preocupante de lo que esta pasando en la democracia mexicana”, aseguró. Aguayo, investigador del Colegio de México, aseveró que las televisoras pretenden convertirse en un elector privilegiado. “Podríamos estar viendo el surgimiento del dedazo de las televisoras”. Señaló que el poder de los medios electrónicos se visualizó desde 2006, pero ha crecido bajo el auspicio del Gobierno y de la autoridad electoral. En el libro “Democracia: medios de comunicación y elecciones en México”, de Miguel Acosta y Javier Treviño, editado por Fundar, se afirma que los medios han hecho una “interpretación perversa” de la reforma electoral de 2007, que les restó ganancias en publicidad, lo cual ha generado confusión entre los ciudadanos y ha denigrado a las instituciones. “Los hallazgos de la investigación de Fundar, ante ambigüedades y vacíos de la nueva legislación electoral y ante el poder fáctico de los medios, hacen resaltar que en la coyuntura actual, las televisoras, partidos e instituciones electorales no están abonando a una cultura democrática”, indicó Aguayo. El texto incluye estadísticas sobre el uso de campañas negativas en medios de comunicación, principalmente electrónicos, durante el proceso electoral de 2006, y elecciones locales en 2007 y 2008. En la coyuntura actual, afirman, las televisoras juegan un doble papel, pues evaden las leyes cuando están en juego sus intereses, y en este proceso están vendiendo espacios a los partidos y candidatos a través de entrevistas, telenovelas o programas de entretenimiento. “Ante esto, es conveniente estudiar la manera en que los árbitros electorales verifican el cumplimiento de la nueva ley electoral, porque es evidente que tendrá que afinarse la metodología para detectar la compra subrepticia de espacios en noticieros y telenovelas como método para influir positiva o negativamente en el electorado”, añaden. |