Autosuficiencia de Petrolíferos: Refinación de Petróleo [10-junio-2008]

El pasado martes 10 de junio se llevó a cabo el debate en torno al tema “Refinación de petróleo” en el marco de la Reforma Energética. Para discutir dicho punto se invitó al Dr. José Luís Aburto Ávila, Ing. Eduardo Andrade Iturribarría, Lic. Guillermo Ruiz Gutiérrez, Ing. Miguel Tame Domínguez, Ing. Juan Antonio Barges Mestres, Ing. Fernando Manzanilla Sevilla, Ing. Felipe Ocampo Torrea y Lic. José Antonio Beltrán Mata.

 

El Senador Francisco Labastida abrió el foro señalando que la autosuficiencia de gasolinas y petrolíferos está estrechamente relacionada con la capacidad de refinación de petróleo en nuestro país. Los esfuerzos para reconfigurar diversas refinerías han sido insuficientes para abastecer una demanda creciente de petrolíferos. Ello nos ha llevado a una excesiva dependencia del extranjero. En este sentido, México no puede seguir siendo un exportador de petróleo crudo y un importador de gasolina, se requiere modernizar no sólo cuatro de las seis refinerías con las que contamos, sino aumentar rápidamente nuestra capacidad de gasolinas y otros petrolíferos con las tecnologías adecuadas para los diversos tipos de crudos que procesamos y producimos.

 

Inició el debate el Dr. José Luis Aburto Ávila, quién fue miembro del Consejo de Administración, señalando que los productos refinados suministran el 65 por ciento de la energía que México consume. Cada refinería produce en promedio el 8 por ciento de la energía consumida en el país. En términos de energía para usos finales, una refinería equivale a la mitad de todas las centrales eléctricas de México. Por lo tanto, el suministro de petrolíferos determina la seguridad e México en materia de energía y la competitividad del aparato productivo. En 2006 importamos el 25 por ciento de la energía proveniente de petrolíferos. Ese porcentaje aumentará en los próximos años conforme la demanda sigue creciendo más que la producción.

 

Explicó que los petrolíferos están sometidos a volatilidad en los precios, asociado a cambios inesperados en la demanda, fallas en sistema de suministro y factores políticos, estas características implican la necesidad de optimizar diariamente las operaciones en las refinerías, incluyendo decisiones sobre la compra de crudos, compraventa de productos intermedios y la mezcla de productos finales. Remarcó que el transporte y el almacenamiento son fundamentales, ya que interconectan mercados de petrolíferos en el espacio y en el tiempo, el transporte y el almacenamiento proporcionan flexibilidades necesarias en las operaciones y corrigen desequilibrios en los mercados.

 

El experto explica que hay cinco restricciones. Existen restricciones de presupuesto y normatividad. En relación con la tecnología, la experiencia evidencia que las ingenierías de diseño y de detalle no son competitivas, al reducirse las inversiones, se suspendieron casi todos los programas de investigación y desarrollo tecnológico, el IMP fue orientado en impartir cursos de capacitación y adiestramiento y muy poco a tecnología, las reconfiguraciones fallaron en corregir la ineficiencia en el uso de energía. La cuarta restricción es la inadecuada capacidad de ejecución y conducción de proyectos. La quinta restricción y la más importante, es la pérdida de habilidades especializadas. PEMEX ha sufrido una descapitalización sistemática de recursos humanos que dura ya 25 años.

 

El Ing. Miguel Tame Domínguez, quién ha trabajado en PEMEX en el área de refinación, explica que si comparamos nuestras refinerías con el Sistema Nacional de Refinación encontramos que en gasolina estamos 10.8 por ciento abajo de este rendimiento; en diesel prácticamente no hay diferencia, 25. 8 en la costa norteamericana contra 26.3 en México. Sin embargo, la diferencia está en la kerosina, en menos 4 por ciento, y dónde está la kerosina, nos podríamos preguntar. La respuesta nuevamente es en el combustolio, pues la kerosina se usa para ajustarle la viscosidad al combustolio comercial.

 

El ponente señala que es urgente retomar las estrategias que incrementen la producción de energéticos derivados del petróleo, porque atender la demanda basada en importaciones le da al país un alto grado de vulnerabilidad. Precisamente porque en el escenario actual se conjugan precios récord del crudo, pero además derivado de estudios sobre la ocupación de la industria de la refinación, se aprecia que esta tiene una tendencia a incrementarse hasta alcanzar valores superiores al 92 por ciento.

 

Propone que se cambie el modelo estadounidense al modelo europeo porque el diesel es un combustible más barato. Los motores de diesel son 37.5 por ciento más eficientes que los de la gasolina. Esto significa menos combustible para el mismo trabajo, menos contaminación y un ahorro económico importante. Además, dejaríamos de importar gasolina que hoy estamos subsidiando. El explica que la exportación de materias primas sin el valor agregado de procesarlas, no representan la mejor opción. La venta de petróleo crudo, tomando como generación de valor 13 centavos por libra, al refinarlo se eleva a 19. Es decir, 50 por ciento más. Y al llevarlo a procesos petroquímicos, alcanza 70 centavos.

 

El Ing. Fernando Manzanilla Sevilla -ex director general de PEMEX Refinación- comenzó exponiendo que está de acuerdo en que se señale que PEMEX necesita mayor atención y fortalecimiento integral; necesita autonomía de gestión; necesita reestructuración de su consejo directivo y de su administración; necesita revisión profunda de sus compromisos fiscales; necesita decisiones oportunas en sus planes de desarrollo e inversión; necesita procedimientos legales y normativos más expeditos y de pronta solución; necesita también una interacción y un apoyo más sólido de las autoridades gubernamentales, y necesita también cumplir cabalmente con todos sus compromisos operativos y de producción en un ambiente limpio, seguro, sin corrupción y de trabajo en equipo con su sindicato.

 

Señaló que hay propuestas procedentes pero que hay otras que se deben discutir. Mencionó que la empresa siempre ha contado y recibido la participación privada. Explica que las personas que señalan que las refinerías no son negocio es porque no se dan cuenta que en el mundo, tanto los países no productores de petróleo, como las grandes trasnacionales, han instalado múltiples refinerías para dar el valor agregado a los productos que consumen o que venden, y para eso, pues solamente hay que ver el caso de Japón, el propio Estados Unidos, países de Europa, y si hablamos de trasnacionales, pues ahí está la EXXON, que tiene 42 refinerías; la SHELL, que tiene 55, y Balero, que es un arribado recientemente al negocio de refinación, pero que observando el negocio que se tiene en la refinación, compró recientemente en Estados Unidos suficientes refinerías, y no todas a fondo de barril, las que le vendieron, nada más las modernizaron, para hacer al momento el refinador número uno del vecino país.

 

¿Cómo resolver el rezago clave? Fue una pregunta central en la exposición del Ing. Manzanilla. Sólo el 10 por ciento de los recursos son destinados a la creación y al funcionamiento cíclico de la industria petrolera. En los últimos años sólo se han construido tres refinerías: Tula, Cadereyta y Salina Cruz. No sólo satisficieron la demanda total sino que dieron excedentes para exportación y refinación. El ingeniero propone que se le de mayor participación a la iniciativa privada. No obstante, pudiera ser revisada. Concluye que esto sólo si se demuestra que existe un problema financiero que impide que las nuevas refinerías las desarrolle PEMEX con su propio capital, lo que desde luego sería deseable, conveniente y lo mejor para el país.

 

El Ing. Eduardo Andrade Iturribarría, fundar y ex presidente de la Asociación Mexicana de Energía, comenzó explicando que es común que en la industria de la refinación se juzgue la rentabilidad por el diferencial entre el precio de venta de los productos emanados de los procesos de refinación y el petróleo. Sin embargo este número no significa utilidades desde la perspectiva contable, sino solamente la manera en que se mide el curso del mercado por las empresas ante la inevitable realidad de tener que refinar el petróleo para que tenga un uso práctico posterior como combustible o algún otro fin. El señaló que la idea de que la actividad de refinación es terriblemente rentable es falsa, parte de la ficción y no de la realidad. Es una industria con grandes necesidades de capital y rentabilidades muy limitadas.

 

Asimismo, el ponente explicó las ventajas de los presupuestos multianuales de operación al señalar que implican certeza a la operación y mantenimiento de la empresa, pero tendrían también algunos beneficios colaterales que serían interesantes para el desarrollo regional de proveedores de servicio relacionados con nuestra petrolera. Si en vez de solicitar la prohibición de bienes se integran las necesidades de PEMEX en la prestación de servicios con estándares de calidad en la entrega, aplicación y condiciones de soporte post-venta a largo plazo se obliga a la presencia física de estos proveedores en México más allá de sus oficinas de representación comercial. La certidumbre que da un contrato multianual también permite que estas operaciones, incluida la construcción de las plantas fabriles, puedan financiarse amparadas en el contrato. Añadiendo el componente de servicio los proveedores nacionales no estarían en desventaja respecto a los de otros países.

 

El siguiente invitado para exponer fue el Lic. Guillermo Ruiz Gutiérrez, el cual cuenta con una larga experiencia profesional en Petróleos Mexicanos en las áreas de Planeación, Análisis de mercado de hidrocarburos, entre otras. Inició señalando que actualmente para PEMEX Refinación el tiempo es un recurso más escaso que el dinero. La cantidad de iniciativas que se tendrían que llevar a cabo en forma simultánea para atender los rezagos y el suministro es enorme respecto a la capacidad actual de la empresa y el Sistema para atenderlos. Asimismo, señaló que esta situación es más grave debido al crecimiento en la demanda mundial para la fabricación de equipos y construcción de plantas de proceso. Explica que esto se ha traducido en un mercado de precios elevados y prolongados tiempos de espera, en el que contratistas y proveedores eligen a clientes que ofrecen las mejores condiciones de contratación y la menor complejidad institucional. Los contratos de proyecto de PEMEX, amparados por la Ley de Obra Pública, no resultan competitivos. Se requiere de un cambio estructural en las condiciones contractuales de PEMEX, sin descuidar la transparencia. Un replanteamiento acorde a las condiciones actuales de los mercados, que permita sentar las bases para garantizar un desarrollo sostenido del sistema de refinación en el largo plazo.

 

El ponte remarca que es necesario aumentar la confiabilidad de los oleoductos, poliductos, sistemas de bombeo y terminales de almacenamiento, ampliar, redimensionar y modernizar la infraestructura de los sistemas de transporte por ducto y las terminales para satisfacer la demanda actual y futura. Asimismo, señala la necesidad de renovar toda la flota marítima de reparto local y los servicios de auto estanque y carros tanque al servicio de PEMEX. Además se debe complementar la implantación de los sistemas de medición y control, así como modificar y actualizar el marco regulatorio, las políticas de precios, la organización y la cultura laboral.

 

El Ing. Eduardo Andrade concluyó su presentación señalando sus recomendaciones para que las refinerías puedan incrementar el rendimiento neto. En primer lugar, se debe incrementar la confiabilidad de las instalaciones y alcanzar estándares de desempeño similares a las mejores empresas en el mundo. Paralelamente se requiere de un programa de inversiones en cuatro líneas de acción: Incrementar la capacidad de importación y fortalecer la infraestructura de almacenamiento y distribución de productos. Segundo, reconfigurar las refinerías de Salamanca, Tula y Salina Cruz para transformar la producción de residuales, el combustolio. Tercero, adecuar la infraestructura de producción para elaborar combustibles de ultrabajo azufre, y reducir la emisión de óxidos de azufre a la atmósfera. En cuarto lugar, se debe construir capacidad adicional de refinación por 600 mil barriles día para poder reducir las importaciones de gasolina y las dependencias en el exterior.

 

El Ing. Juan Antonio Bargés Mestre, ex subsecretario de Hidrocarburos de la Secretaria de Energía, señaló que existen experiencias exitosas en las cuales se ha logrado crear un sector energético eficiente, moderno y competitivo con la ayuda de la iniciativa privada, que además ha sido un apoyo financiero para sus gobiernos y ha impactado favorablemente en los habitantes de esos países. Ejemplos claros de lo anterior son Noruega, Brasil y Canadá, basta ver la calidad de vida en esos países.

 

Expuso que el Gobierno de Noruega, al igual que México, es el propietario de los hidrocarburos, y que también cuentan con una empresa paraestatal, “TOY”, equivalente a PEMEX. Sin embargo, Noruega desarrolló una estrategia en la que mantiene su empresa estatal, pero además permite la inversión privada en la exploración y explotación de los hidrocarburos, de esa forma el Estado recibe utilidades y regalías de su empresa estatal, y además recursos de otras empresas privadas. El Estado Noruego, cuando licita al sector privado bloques para su exploración, lo condiciona, no sólo a regalías e impuestos, sino también a que la empresa privada ceda parte de las reservas de hidrocarburos al Gobierno Noruego; a que entrene personal, y a que se comprometa a adquirir bienes y servicios en Noruega.

 

El ponente terminó su exposición señalando que por el lado de la oferta, el abasto en los próximos 7 años será garantizado sólo con importaciones, por lo que se deben iniciar inversiones de inmediato para dos refinerías de configuraciones y todo lo relativo a modernización y logística. Asimismo, explica que el impulsar energías renovables, promover la energía nuclear son acciones de largo plazo. Pero también hay que impulsar mucho en los centros de investigación el IMP, el IE, y la creación de otros centros para el desarrollo de combustibles y de estudios que conduzcan a asegurar el abasto de energético y calidad y a precios competitivos. En adición se debe impulsar el ahorro de energía; la modernización de electrodomésticos, aire acondicionado, refrigeración y la modernización de los transportes terrestres.

 

El Ing. Felipe Ocampo Torrea, subdirector de Tecnologías en Refinación y Petroquímicas en el Instituto Mexicano del Petróleo, comenzó exponiendo que la iniciativa de reforma de la Ley Reglamentaria del artículo 27 constitucional es impositiva para el desarrollo efectivo de la industria. Señaló que para justificar la privatización de las áreas de almacenamiento y distribución, la exposición de motivos señala: “En la terminal de almacenamiento y distribución de Salamanca, por ejemplo, la autonomía en gasolinas y dieseles de tan solo un día, y en Tula es de 2 días para gasolina”. Esto que es verdad no es toda la verdad, ni nada más que la verdad y lo continúan con una absoluta mentira. Citó “Como referencia cabe mencionar que en los países desarrollados es de aproximadamente 3 semanas de consumo”. Absoluta mentira. Las terminales de Salamanca y Tula mencionadas son parte de la refinería y cuentan con almacenamientos limitados porque están enclavados dentro de la refinería que cuenta con enormes almacenamiento, desde los que pueden resurtirse en cuestión de minutos. Las instalaciones semejantes en los países desarrollados cuentan con almacenamientos semejantes. La comparación es dolosa y parece que la intención es describir en PEMEX una situación caótica para permitir la inversión privada.

 

El Ing. Ocampo señaló que el análisis del sector refinación no sería completo si se limitara a concluir que las iniciativas deben ser rechazadas sino que es necesario y conveniente cuando menos delinear puntos principales de una política energética para fortalecer a PEMEX y para provecho de la nación. El señaló que hay que operar las refinerías actuales al cien por ciento de su capacidad nominal y no al 80 por ciento como se hace. Para lograr este objetivo para cada refinería se aplicaría la opción más adecuada. Estas son, simplemente subir el proceso de crudo, para otras mejorar el estado de algunos equipos mediante mantenimiento correctivo o efectuar ligeros cambios a pocos equipos o modificar la calidad de crudo procesado mediante mezclas, etcétera.

 

Explicó que el optar por maximizar la rentabilidad de la cadena productiva PEMEX Refinación sector eléctrico considerado como un todo es la mejor opción para el país ya que se elimina no solamente las importaciones de gasolina, sino también las de gas natural. En cambio, si la premisa es lograr la máxima rentabilidad del sistema de refinación, tal como actualmente se hace, la conclusión obvia y sin discusión es reconfigurar las refinerías actuales y transformarlas en refinerías tipo “coque”; sin embargo, esta última opción no resuelve el problema del gas natural.

 

El Lic. José Antonio Beltrán Mata - fundador y presidente vitalicio de la Asociación Nacional de Distribuidores de Combustibles y Lubricantes (ANDICOLUB)- comenzó explicando que a futuro, se estima que la demanda mundial de refinados estará determinada por tres factores. En primer lugar, el crecimiento económico global, que aunque no se espera que tenga el dinamismo observado entre 2004 y 2006, será suficiente para mantener una tasa de crecimiento en la demanda de energía cercana al 2 por ciento anual. En segundo término, cambios en la estructura de demanda, especialmente la sustitución de combustóleo por combustibles limpios debido a cambios en la normatividad ambiental. El tercer factor es el crecimiento del sector transporte y la evolución tecnológica en la industria automotriz que han provocado un incremento en la demanda de estos combustibles, con requerimientos de calidad más estrictos, en especial en cuanto al contenido de azufre, benceno, olefinas y aromáticos.

 

Explicó que se espera que la demanda en el año 2015 se sitúe alrededor de 1 millón de barriles día, lo que significa que si se llevan a efecto los proyectos aún se requerirían importar hasta 380 mil barriles de gasolina al día. Se considera que la capacidad adicional de refinación debería, por tanto, tener una reconfiguración de alta conversión con arreglo de coquización y plantas para la producción de combustibles limpios con bajo contenido de azufre. La evaluación anterior lo llevó a afirmar en forma categórica que lo que se requiere para terminar con la incongruencia de ser un país exportador de crudo e importador de refinados, es que exista por parte del estado la voluntad para definir una estrategia petrolera que permita la inversión indispensable para aumentar el Sistema Nacional de Refinación. Ejecutar a la brevedad los proyectos de reconfiguración y efectivamente permitir que el sector privado sea un complemento de las actividades de transporte, almacenamiento y distribución de los productos refinados conforme a lo previsto en la Ley Reglamentaria del artículo 27 Constitucional en el ramo del Petróleo sin necesidad de que con visiones catastróficas se propongan esquemas que no beneficiarán a la industria de la refinación.

 

La instrumentación de la estrategia, requiere que el Estado y la propia sociedad civil exija de Petróleos Mexicanos y PEMEX Refinación una gran capacidad para organizar, supervisar y controlar el diseño, ejecución y puesta en marcha de los proyectos, y por parte de las firmas de ingeniería y construcción, particularmente nacionales, contar con tecnología, experiencia y recursos necesarios.