Política e Instrumentos para Impulsar la Industria Nacional Relacionada con el Sector Petrolero (Proveeduría y Construcción) [15-julio-2008]

Comenzó el Foro de debate el Senador Santiago Creel agradeciendo la presencia de los presentes y señalando la atención que los legisladores tendrían al escuchar las ponencias presentadas, pues les ayudarían a reflexionar y dialogar en torno a los instrumentos necesarios para impulsar la industria nacional relacionada con el sector petrolero. En ese sentido, dijo que el problema que se enfrenta para impulsar la industria no es sólo de recursos sino un desafío que incide en la productividad, en la competitividad de la industria nacional y por lo tanto, en la generación de empleos y la adecuada distribución del ingreso y la riqueza en el país.

 

Por su parte el Senador Francisco Labastida subrayó la importancia de los Foros de Debate y destacó la importancia que han tenido tanto para Senadores como para Diputados. Como lo señala la Constitución, Petróleos Mexicanos y sus Organismos Subsidiarios tienen la responsabilidad de ser el eje de un área estratégica de nuestra economía, pero lo cierto es que a lo largo de los años se ha auxiliado de empresas para apoyar ese objetivo. Los casos de algunas experiencias nacionales como Noruega y Brasil demuestran la factibilidad de crear toda una industria alrededor de la petrolera; es por esos motivos que resulta necesario escuchar el análisis de expertos en el tema. Luego precedió a indicar las reglas del formo y cedió la palabra al primer expositor.

 

El Lic. Mario de la Cruz Sarabia realizó la primera intervención. El ha sido consultor del Banco Mundial en Washington y actualmente es Secretario de Desarrollo Económico del Estado de Tabasco y Presidente de la Asociación Mexicana de Secretarios de Desarrollo Económico. Según el ponente, la industria petrolera nacional ha ayudado al desarrollo del país, aún a costa de sus propios recursos. Explicó que esto debe cambiar y que hoy estamos en un punto de inflexión histórico. La pesada carga fiscal a la que está sujeta PEMEX limita su propio desarrollo al no poder financiar la inversión, por ejemplo, en el desarrollo de reservas, refinación y petroquímica o en el mantenimiento de instalaciones. Con la combinación de los pasivos económicos y ecológicos, sumados al pasivo social, se genera un problema que perjudica el entorno y, por consiguiente, la operación de PEMEX. Además, la falta de una adecuada regulación no ha permitido que las pequeñas y medianas empresas, en un marco de competitividad, desarrollen sus capacidades.

 

Destacó que un punto donde coinciden todas las orientaciones políticas es donde la Ley de Adquisiciones excluye a las empresas pequeñas y medianas y que a la hora de elaborar licitaciones tampoco se les toma en cuenta. Para el Lic. de la Cruz, una reforma energética integral debe considerar la participación de las pequeñas y medianas empresas en la industria petrolera y energética. Es necesario que el Ejecutivo Federal expida el reglamento de la Ley del Desarrollo y Competitividad de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa. También propuso hacer cambios en las leyes que el Ejecutivo ha propuesto modificar o crear, para incluir incentivos que estimulen la derrama de recursos en las empresas locales adquiriendo los servicios que éstas provean; se hará necesario que el Consejo de Administración de PEMEX establezca los montos a licitar para las pequeñas y medianas empresas.

 

Enfatizó que es el momento de hacer coincidir la técnica y la política. Por ejemplo, Tabasco debe hacer con PEMEX una verdadera empresa de entorno. Finalizó su intervención recordando una estimación realizada por la AMDE, si para el 2012 se pudiera conseguir que el 35 por ciento de las compras que realiza el Gobierno Federal y PEMEX se hicieran a las pequeñas y medianas empresas se podrían generar, tan solo en ese año, 180 mil empleos, lo que representaría el 18 por ciento de la demanda nacional de generación de empleos que demanda el país.

 

Por su parte el Ing. Luis Puig Lara - consultor independiente en el Sector de Energía, Medio Ambiente y Cambio Climático- inició su intervención explicando cómo PEMEX puede llegar a ser un excelente cliente de empresas extranjeras donde la industria mexicana se ubique como el principal proveedor bajo un esquema que fortalezca la ocupación de los mexicanos, se aporte más al fisco y dé certidumbre a PEMEX para que siga contribuyendo al desarrollo y crecimiento de México. Mencionó que como hace una década, hoy las condiciones del país son diferentes, pero los instrumentos son los mismos. Señaló que es de primordial importancia contar con el capital humano dentro de las organizaciones modernas con alta capacidad ejecutora de proyectos. Sin ello, aún contando con la decisión política, los recursos económicos y materiales alcanzarán las metas propuestas.

 

Apuntó que la voluntad política es un factor fundamental para concretar una reforma energética que de verdad vigorice a Petróleos Mexicanos, lo que al mismo tiempo implica como condición necesaria el alentar, estimular e impulsar la maltrecha industria nacional. Explicó que éstas han sido víctimas de políticas absurdas que derivaron en su continuo y persistente desmantelamiento que se observa con claridad a partir de 1994, con la firma del TLC.

 

Indicó que para poder imponer requisitos del contenido nacional bajo el Tratado de Libre Comercio se requiere que el proyecto cumpla cuatro condiciones. En primer lugar, que el contratista principal tiene la facultad de seleccionar a los contratistas generales o subcontratistas; en segundo, que ni el gobierno de México ni sus entidades fondean el proyecto; tercero, que el contratante asume el riesgo asociado con la no realización y, por último, que la instalación será operada por una entidad o a través de un contrato de compra de esa misma entidad. Finalmente dijo que si se si se desea el mayor impacto favorable sobre la industria nacional proveedora y más dependiente del sector energético, el contenido nacional se deberá cumplir con materiales y equipos de instalación permanentes, distintos a los de la construcción.

 

El tercer ponente fue el Ing. Humberto Armenta González, quien actualmente es Presidente del Consejo Directivo de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción. Para el ingeniero, México requiere cambiar de una posición de importador de productos terminados, a una de importador de recursos para dar el más importante salto hacía el desarrollo. También deberá encontrar mecanismos para diversificar sus fuentes de energía; sin embargo, a largo plazo, el mundo seguirá dependiendo de los combustibles fósiles. En ese mundo, tendrá que desarrollar e innovar. Pero en ese marco de referencia, la iniciativa de reforma energética propuesta por el Presidente de la República es una pieza que busca dotar con efectividad y operatividad el esquema de funcionamiento de Petróleos Mexicanos; por ello la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción apoya, impulsa y se identifica con las propuestas.

 

Considerando que se debe encaminar e impulsar la industria nacional en la proveeduría y construcción de infraestructura, hizo una serie de propuestas que deberían ser consideradas en la reforma. Primera, en el contexto de la autonomía de gestión que la Reforma propone para PEMEX se deberá poner especial atención en las inversiones que den certidumbre y continuidad con los programas; segunda, los criterios de licitación para los proyectos deberán establecer igualdad para las empresas nacionales y extranjeras; tercera, fomentar el desarrollo de la industria nacional incluyendo la participación de empresas nacionales; cuarta, establecer un porcentaje de referencia en las obras de contratación de PEMEX; quinta, crear un padrón de contratistas basado en la capacidad de ellos mismos; sexta, en aquellos contratos donde PEMEX tendrá la capacidad de adjudicación directa deberá privilegiar a las empresas nacionales que cuenten con la capacidad y experiencia para realizar los proyectos; séptima, incluir desde las bases de licitación de los proyectos la obligación de las empresas extranjeras para subcontratar a empresas nacionales; octava, promover esquemas de financiamiento competitivos que logren la participación de las empresas nacionales en los proyectos petroleros; novena, mejorar la definición y administración de los proyectos adquiridos por PEMEX; décima, incrementar la participación y desarrollo tecnológico con la ayuda de institutos y centros de enseñanza superior; onceava, ya que la modificación al artículo 27 propone la participación de particulares en las tareas de transporte, almacenamiento y distribución, habrá que asegurar dar prioridad a empresas nacionales; doceava, para propiciar el desarrollo de la ingeniería nacional, realizar adjudicaciones directas de trabajos de ingeniería.

 

El siguiente ponente fue el Ing. Javier Hinojosa Puebla, quien participó en la optimización y explotación del campo Cantarell, inyección de agua en Abkatun, y el proyecto Ku-Maloob-Zaap. Dijo estar a favor de las iniciativas propuestas por el Ejecutivo, ya que considera que responden a los requerimientos de una industria tan compleja y dinámica como la petrolera. Dijo que a partir de sus 28 años de experiencia está convencido de que a PEMEX le urge la reforma propuesta y que sin la aprobación de ésta, no estará en condiciones para enfrentar los retos de exploración y producción de los próximos años. Por eso cree fundamental modificar la parte regulatoria y administrativa de PEMEX que le impide lograr el pleno desarrollo de sus actividades y, al mismo tiempo, beneficiar a la industria nacional con la puesta en marcha de más obras y la generación de más empleos.

 

Dijo que el marco normativo vigente dificulta el desarrollo de esquemas eficientes de contratación. De esta forma, los problemas existentes los podemos enmarcar en cuatro dimensiones: primero, el atraso en la ejecución y alcance de los proyectos. Segundo, identificación y selección de proveedores confiables. Tercero, profundidad de los mercados, y cuarto, la atención de temas administrativos.

 

Mencionó que se necesita un marco normativo que permita la distinción de proveedores, ya que la complejidad y obsolescencia del actual marco normativo impide que PEMEX tenga contratos y competitividad. Dijo que se debe enfatizar en el desarrollo y que ante estos hechos se requiere apoyar la contraloría, por ello nuestro marco normativo debe actualizarse. En este sentido, debe contemplar:

 

•  Identificar a los proveedores claves por especialidad

•  Contar con áreas de inteligencia de mercado para identificar nuevos proveedores claves

•  Estructurar las contrataciones de largo plazo midiendo su desempeño

Estos tres puntos permitirás conocer mejor a sus proveedores e identificarán sus fortalezas y debilidades, lo que potenciarán sus acciones. Finalmente, mencionó que la actualización del marco legal debe facilitar la búsqueda de otros yacimientos, por ello necesitamos de herramientas e instrumentos adecuados. Dijo que debemos operar con flexibilidad y afirmar que sí podemos desarrollar más y mejores proveedores mexicanos para lograr una industria petrolera más competitiva, cuyo desempeño sea medido por el tamaño y la oportunidad de la renta petrolera.

 

La quinta intervención estuvo a cargo del Mtro. Luis Linares Zapata, economista con maestría, articulista de La Jornada y Asesor de la Gerencia de Desarrollo Social de PEMEX. En su primer señalamiento dijo que la industria petrolera puede volver a ser, como lo fue por mucho tiempo, un impulso de desarrollo para la industria nacional. Explicó que hay muchos obstáculos que superar que deforman sus propósitos fundamentales. Explicó que hablan de lograr la autosuficiencia energética y un desarrollo industrial alrededor de la compañía petrolera, pero a través del apoyo desmedido a la Hacienda Pública y la exigencia de exportar masivos volúmenes de crudo.

 

Tomó como ejemplo para ilustrar el fracaso del esquema derivado del grupo en el poder, la cesión del Frente Agrícola Alimentario al control de trasnacionales; además, que en 1988 PEMEX compraba a proveedores nacionales dos terceras partes de sus necesidades, hoy la abastecen sólo en una tercera parte; y estas ramas de la actividad del país son cruciales ante su desenvolvimiento. Ante los hechos de una apertura económica que fue intempestiva y violenta sobre la fábrica nacional, tan sólo de 2006 a la fecha se han importado 555.3 mil millones de dólares, contra 443.2 de exportaciones; así se insiste en apresurar el proceso para traer de fuera lo más superfluo. Los legisladores tienen ante sí la responsabilidad de legislar para México. Añadió que como oposición, sus planteamientos no son traídos del rencor sino de la esperanza de jóvenes estudiantes, empleados, mexicanos todos, que esperan una política capaz de integrarlos al desarrollo.

 

El Mtro. Linares Zapata leyó un comunicado preparado por los intelectuales, escritores, académicos y artistas en defensa del petróleo, donde resaltaron que es evidente una laxitud excesiva que abre espacios a la corrupción; no hay condiciones suficientes para asegurar la no transferencia de la renta petrolera, en las iniciativas hacen falta ciertas, y muy importantes, distinciones; se abandona el concepto de la empresa como organismo integrado; no se establece la creación de valor económico, agregado como prioridad; no se aclara quién representaría a los Consejeros del Consejo de Administración; al pasar de 12 a 15 la ampliación del Congreso de Administración, se llevaría a un 65 por ciento las personas directamente nombradas por el ejecutivo.

 

El Ing. Luis Manuel Ocejo Rodríguez, quien se desempeña como Director de Transporte Marítimo y Puertos del Grupo TMM, inició su participación manifestando su consentimiento a la iniciativa presentada, ya que opina que es necesaria y trascendental para el país debido a los efectos económicos y sociales que tendrá en caso de ser aprobada. Dijo que Pemex es una empresa fundamental para el desarrollo nacional, por ello es necesario reestructurarlo en su ámbito normativo, otorgándole instrumentos jurídicos y administrativos que le permitan mayor autonomía de gestión.

 

Manifestó su apoyo a la exploración y explotación en las controvertidas aguas profundas del Golfo de México. Señaló que debe dársele el apoyo y los recursos necesarios para su activación inmediata. En este sentido apuntó que los trabajos requeridos en estas áreas tienen un tiempo de desarrollo, planeación y ejecución que no es corto y, por lo mismo, requiere de atención inmediata. Expuso que desde el punto de vista de comercio marítimo, México tiene una posición geográfica privilegiada por su cercanía a los grandes flujos de intercambio de mercancías entre Asia, Estados Unidos y Europa. Sin embargo, no tiene una Marina Mercante de altura propia, es decir, que haga navegación desde México hacia otros países y viceversa, además no hay participación en la exportación de las mercancías que el país produce ni en las que demanda, debido a lo mismo. En este caso, PEMEX podría privilegiar la contratación de embarcaciones mexicanas y dentro del mismo marco, la paraestatal podría ser el promotor de una flota mexicana moderna y competitiva a nivel mundial y, a su vez, tendría la seguridad de que su transporte y distribución en manos mexicanas estaría siempre garantizados. Pero, para ello es necesario instrumentar un conjunto articulado de acciones y políticas orientadas a aprovechar el enorme potencial de México para constituirse en una potencia marítima mundial. Señaló que la Reforma Energética debe ser la motivadora de un esfuerzo transversal en la Administración Pública Federal para que deje de darle la espalda al mar, pues está demostrado que el transporte marítimo de mercancías es más eficiente, económico y menos contaminante que el transporte terrestre y el aéreo.

 

Por último exhortó a que la Reforma Energética propuesta por el Poder Ejecutivo Federal sea aprobada, con las adecuaciones necesarias para asegurar que logre el fin perseguido, ya que, aprobarla sería un avance para el país y una demostración de que vivimos el presente con visión de futuro; la apoyamos porque consideramos que enfrenta los nuevos retos con propuestas racionales y decisión; también porque la consideramos que puede ser una oportunidad para detonar el desarrollo del país y de la marina mercante mexicana.

 

La séptima ponencia la dio el Dr. Alberto Montoya Martín del Campo; él es Vicepresidente Ejecutivo del Centro de Estudios Estratégicos Nacionales y ha sido Presidente del Instituto Nacional de Desarrollo Social de la Secretaría de Desarrollo Social. El Dr. habló sobre como el Plan Nacional de Desarrollo no contempla un plan sectorial de desarrollo industrial, tampoco las iniciativas, ello es una carencia y vacío, injustificables. Ya que a lo largo de los Foros de debate se ha demostrado que la reforma enviada por el Presidente de la República busca permitir la extranjerización, privatización y subordinación de la política energética nacional al sector extranjero al violar la letra de la Constitución y, por lo tanto, vulnera el Estado de Derecho, se vulnera el poder nacional. Explicó que esto es contrario al interés nacional y que constituye una amenaza a la soberanía energética y por lo tanto a la seguridad y la soberanía de la Nación.

 

Consideró necesario un nuevo pacto social para crear y distribuir la riqueza; PEMEX no es el problema, es falso decir que PEMEX es el problema. Más bien, al ser el factor que mantiene la estabilidad, PEMEX se queda al margen y no invierte en su propio desarrollo. Agregó que como los mexicanos ya somos dueños de la renta petrolera, la emisión de bonos haría la función de compartir la renta petrolera con el sector privado, aún cuando fuera mexicano. Dijo que la propuesta de convertir a PEMEX en una unidad controlada por el Consejo de Administración, un Consejo, con mayor representación del Ejecutivo Federal, abonaría a un manejo discrecional y quizá faccioso, de la compañía petrolera de todos los mexicanos.

 

Otro punto para dudar sobre el que las iniciativas gubernamentales sean las más adecuadas, es la propuesta de un Conejo de Administración con la capacidad de crear o desaparecer empresas subsidiarias al momento que lo considere oportuno. Todo ello le impediría al País ser una potencia económica con una industria energética integrada y responsable, pues la reforma a la mayor empresa nacional mantiene la irracionalidad de llevar la renta petrolera al gasto corriente, eludiendo la necesidad de devolverle sus recursos para invertir en el desarrollo de nuevas tecnologías, o la restitución de reservas o la apremiante curación de sus propias finanzas. Proponer la sustitución de PEMEX por empresas, es actuar en contrasentido de la tendencia mundial a la integración y, como ya lo había señalado el propio ponente, vulnerar la misma seguridad energética del País.

 

La última participación estuvo a cargo del Ing. Gilberto Ortiz Muñiz, quien es miembro desde hace casi 40 años de la CANACINTRA, comenzó señalando que una de las grandes oportunidades que tiene México para retomar el camino del desarrollo y crecimiento sostenido es lograr recapturar el mercado de los productos derivados de la transformación del petróleo, y especialmente el de las gasolinas y petroquímicos. Mencionó que en la producción de manufacturas, al final de la cadena de transformación petrolera, es donde podemos encontrarnos con la posibilidad de crear mayor riqueza y generar mayor número de empleos. Pero para lograr eso estimó que se requiere una inversión de entre 500 y 800 millones de dólares durante los próximos 10 años. Por ello manifestó la enorme responsabilidad del Poder Legislativo para sacar adelante al sector petrolero.

 

Propuso que los actores políticos podrían comprometerse a acordar de inmediato algunas medidas que sugirió y que no son limitativas. En primer lugar, integrar las subsidiarias de PEMEX siguiendo la tendencia mundial En segundo lugar, iniciar una recuperación de las cadenas productivas que generen riqueza y que permiten recuperar la posición impulsora del desarrollo nacional de nuestra petrolera. Esto deberá significar el reconocimiento del fracaso de las iniciativas de venta de las plantas de petroquímica, la recuperación de las emisiones de gas natural, la reconfiguración de refinerías, presentar un programa de financiamiento y estímulos fiscales, entre otros.

 

Estuvo de acuerdo con una de las propuestas del ingeniero Puig, en la que incita a la derogación de las modificaciones del 2 de julio a la Ley de Adquisiciones ya que da pie a revisar y modificar los llamados contratos de servicios múltiples para que incentiven a la industria nacional y para limpiar todo vicio de ilegalidad. Junto con ello efectuar con celeridad las acciones necesarias para impulsar las obras de infraestructura y de reparación de líneas de proceso operacional de la industria petrolera, apoyados en una auditoría de operación encargada a la Cámara de la consultoría y a la de la construcción.

 

Finalmente, dijo que lo más importante es elaborar un programa que garantice los recursos necesarios para que en los próximos cuatro años no se interrumpan los trabajos aquí señalados, estableciendo metas de presupuesto muy precisas, obligatorias para el gobierno federal quien deberá efectuar la ingeniería financiera para garantizar el logro del citado programa.