Organización y Administración de Petróleos Mexicanos [08-julio-2008]

El Senador Santiago Creel abrió el Foro “Organización y Administración de Petróleos Mexicanos” señalando la trascendencia determinante y fundamental del tema que se trataría. Hablar de la organización de nuestra empresa petrolera, el gobierno que la rige, la eficiencia y competitividad con que debe operar todos los días es ineludible. Reflexionar sobre el grado de autonomía, los controles, la relación con la Secretaría de Energía y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público; está implícito cuando se trata del tema que hoy discutirían. Señaló que el fin del Foro es contrastar puntos de vista y posiciones sobre los requerimientos para dar a PEMEX las alternativas más adecuadas y, con ello, procurar el bienestar y desarrollo de la empresa de todos los mexicanos. Ello porque cuando los Foros concluyan los legisladores pasarán al proceso.

 

 

Por su parte, el Senador Francisco Labastida ratificó la importancia del tema, y precisó lo determinante que sería escuchar las distintas interpretaciones, pues “el cambio en la organización y administración de Petróleos Mexicanos” es comprendido en la Reforma presentada por el Ejecutivo, particularmente en el cambio a la Ley Orgánica de PEMEX. Agradeció la presencia de los distinguidos ponentes: Lic. Manuel Camacho Solís, CP. Roberto Danel Díaz, Ing. Gonzalo Martínez Corbalá, Dr. Jorge Fabre Mendoza, Lic. Julio Millán Bojalil, Lic. Enrique Quiroz Acosta, Ing. Antonio Saldívar Fernández, Lic. Mario Gabriel Budebo.

 

Como primer expositor habló el Lic. Julio Millán, quién es Presidente de Consultores Internacionales y consejero independiente de varias empresas. Comenzando, dijo que a pesar de la multiplicidad de eventos relacionados con la Reforma, los diversos foros realizados a lo largo y ancho del país donde se han escuchando cantidad de posiciones y argumentos sobresale uno: que “el petróleo es de todos los mexicanos y que PEMEX es el medio para explotarlo y generar la renta petrolera”. Por ello, señaló que la Reforma debe ir acompañada de todos los mecanismos de transparencia necesarios para garantizar la más adecuada regulación.
 

 

Explicó que la Iniciativa no es un Reforma Energética integral pero es un esfuerzo que, focalizado en PEMEX, le da la oportunidad de innovar, revisar y crear las condiciones más óptimas para la empresa más importante del país. De esa forma, la compañía petrolera nacional administrara un conjunto de potencialidades que se verán traducidas en mayores beneficios para los mexicanos.

 

Expuso razones para señalar que es necesario un cambio en la operación de PEMEX que garantice operatividad y competitividad. Por ejemplo, un trabajador mexicano genera en promedio 22 barriles de petróleo al día, mientras que uno venezolano raya en los 75. Hablar de renta petrolera en México es hablar de un activo que va en disminución y por ello, preguntó hasta cuando tomaremos cartas en el asunto y corregiremos ese problema. En ese sentido, mencionó que la Reforma presentada al Congreso de la Unión propone fortalecer las áreas específicas que dotarían a PEMEX de la capacidad requerida para fortalecer su operación y, con ello, hacer eficientes sus procesos y elevar los niveles de producción.

 

Por otro lado, sostuvo que es apremiante fortalecer la autonomía de gestión de PEMEX ya que ese es el principal problema a resolver. Además, se deben vencer grandes obstáculos para lograr un Gobierno Corporativo en PEMEX que garantice la posibilidad de una compañía trabajando con el afán de lograr la mayor rentabilidad y la más adecuada regulación interna; sin embargo, hay que reconocer que un Gobierno Corporativo no es la solución a los problemas per se . Si bien esos esquemas son eficientes, la actuación de los funcionarios y los tomadores de decisión es fundamental. Por ello, tenemos que encontrar el equilibrio entre normatividad y eficiencia; y es que cuando la impunidad aparece, una o cien leyes se vuelven innecesarias. Hoy por hoy, el paradigma ha cambiado: explotar petróleo para exportar es el nuevo enfoque. Pero el gobierno cometió errores graves en el pasado que estamos pagando. El entorno actual nos brinda la oportunidad de pensar en el México de 2038 y para emprender una reforma integral, es necesario que se recuerde el 2008 como el año en que se inicia la política energética moderna. “No dejemos que 2008 se recuerde como la continuidad de la miopía energética histórica, cambiemos el paradigma”

 

 
El Lic. Manuel Camacho Solís -quién ha sido Secretario de Relaciones Exteriores, Jefe del Departamento del Distrito Federal, profesor investigador de El Colegio de México, entre otras cosas- fue el segundo participante. Él señaló que la crisis de México gira en torno de la Hacienda Pública, la debilidad del Estado y la falta de ambición nacional. Esos factores han llevado a la crisis energética y petrolera que vivimos y las iniciativas presentadas no resuelven el problema.

 

El lo expresó como un fenómeno que va más allá de los partidos políticos, pues ninguno de ellos ha quedado exento de errores en lo que a materia energética y petrolera se refiere.

 

En el pasado México constituía un importante país petrolero con altas reservas, hoy en día ellas representan una séptima parte de las venezolanas. Ese deterioro ha sido permitido desde el gobierno, la mala administración y la politización de la paraestatal son los elementos desastrosos que constituyen la realidad. Además , lo consideró como un intento privatizador la cada vez más grande desfragmentación de la compañía petrolera. Enfatizó que todo ello no es un asunto de leyes, sino de correlaciones de poder y de gestión. La crisis de la compañía es de tal grado que el Director General no tiene un amplio margen de decisión, los recursos llegan a PEMEX mediante los cálculos y determinaciones de la SHCP, el sindicalismo la agobia, la falta de transparencia es tan grave que ni siquiera existe un catálogo de puestos. En esas condiciones no puede haber desarrollo.

 

Contextualizando, señaló que las iniciativas no son una respuesta adecuada al problema real de Petróleos Mexicanos. Explicó que eluden admitir cuestiones tan importantes como los cambios constitucionales. Un ejemplo que dio es el de cambiar el nombre de los contratos de servicio múltiples por Contratos de Desempeño. Esos procedimientos se dan a contrapelo de la opinión pública, desacreditando la validez de la Reforma.

 

Formuló las siguientes propuestas. En primer lugar, señaló que es necesario fortalecer la autoridad del Estado; que una comisión reguladora del petróleo tendría sentido sólo para regular la inversión privada. Señaló que es necesaria una política energética integral; terminar con el dominio de la SHCP sobre PEMEX; otorgar gradualmente autonomía presupuestal; reintegrar a PEMEX y restituir la autoridad del Director General; un Consejo de Administración responsable; asegurar el manejo transparente y honesto de la paraestatal; reconstruir la capacidad de investigación; modernizar las relaciones laborales; entre otras. Al finalizar precisó que para lograr todo ello “debemos superar el mayor de nuestros obstáculos: nuestro temor a ponernos de acuerdo”.

 

El Lic. Mario Gabriel Budebo, quién actualmente es Subsecretario de Hidrocarburos de la Secretaría de Energía, inició su intervención ratificando la convocatoria de los foros y habló de la necesidad de modernizar el marco regulatorio al que se sujeta Petróleos Mexicanos con el objetivo de garantizar seguridad energética, construcción de infraestructura pública y superar la deuda social. Apuntó que el conjunto de iniciativas enviadas por el Ejecutivo tratan de convertir el sector petrolero en el motor del desarrollo nacional pues éstas contemplan dar a PEMEX autonomía financiera y de gestión; ajustar el marco fiscal; darle una nueva estructura administrativa; incorporar contrapesos en materia de transparencia y rendición de cuentas; ampliar las capacidades de operación de PEMEX manteniendo siempre el control sobre los hidrocarburos y la propiedad sobre sus activos. Una premisa fundamental de la nueva organización y funcionamiento del sector, es el principio de asignar a cada instancia la función que le corresponde.

 

Dijo que a través de la fijación de la política energética combinada con la directriz que establece el Gobierno Federal se plantea ampliar las facultades del Consejo de Administración de modo que esta instancia realice la conducción central y dirección estratégica de la empresa y decida sobre las resignaciones presupuestales, la contratación de deuda, la utilización de recursos excedentes y el mecanismo de contratación de obras y servicios. Asimismo, para que pueda evaluar el desempeño del director general, definir su esquema de remuneración y proponer, en su caso, la remoción del Titular del Ejecutivo. Señaló que para que las nuevas atribuciones del Consejo de Administración se ejerzan con eficacia, el Ejecutivo propone incluir cuatro consejeros profesionales; sin embargo, dada la complejidad y amplitud de las tareas asignadas al Consejo, las mejores prácticas corporativas señalan la conveniencia de que esta instancia se apoye en comités auxiliares.

 

Finalmente, mencionó que se trata de quitarle a PEMEX las cadenas que le impiden aprovechar su enorme potencial en beneficio del país y de actualizar el marco jurídico reconociendo las nuevas circunstancias y desafíos a los que se enfrenta el país, bajo las premisas de mantener para los mexicanos la propiedad de los hidrocarburos y la rectoría del Estado sobre las actividades de la industria.

 

En cuarto turno, expuso el Ing. Antonio Saldívar Fernández, Presidente del Comité Técnico Nacional de Gobierno Corporativo del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas del IMET, habló a partir de un análisis hecho con base en la recomendación internacional presentada por la OCDE para los organismos paraestatales y el código de mejores prácticas de gobierno emitido por el Consejo Coordinador Empresarial. Según la estructura del Gobierno de Sociedades, el primer nivel corresponde al Gobierno en su papel de representante de los derechos patrimoniales sobre el petróleo.

 

 

Por ello, la responsabilidad de planear los cambios en la estructura con una visión de largo plazo y con el fin de dotar de mecanismos administrativos más eficientes. En la iniciativa presentada, los nuevos lineamientos estarían bajo la responsabilidad de la Secretaría de Energía, así el Estado mantendría el control sobre los planes y acciones de la paraestatal. Además, deslindar de responsabilidades al contrario de como sucede actualmente en PEMEX, dónde el gobierno es propietario y administrador ejecutivo. Esto entremezcla las funciones de operación y las dificulta.

 

Otro elemento importante es la transparencia y rendición de cuentas para garantizar que la sociedad esté informada, dijo el ponente. La emisión de bonos ciudadanos es un mecanismo para que los posibles accionistas se mantengan al tanto de lo que suceda en la operación de Petróleos Mexicanos. Aunadamente, evitar los conflictos de interés entre personas que forman parte del Consejo de Administración supone una problemática y por ello deben planearse los mecanismos necesarios para evitar esos problemas. Recalcó que las prácticas de gobierno en PEMEX dejan mucho que desear en relación a principios que ya se han señalado.

 

 

 

El siguiente expositor fue el Dr. Jorge Fabré Mendoza, quién es cofundador y Director General del Centro de Excelencia en Gobierno Corporativo de México, comenzó refiriéndose sólo al área de Gobierno Corporativo en tres partes. La primera, señalando que es la relación que tienen el Gobierno Corporativo para el Valor Agregado en una Institución; la segunda, las recomendaciones que en esta materia existen a nivel internacional; y en la tercera, comparó las mejores prácticas internacionales para empresas propiedad del Estado con la propuesta que en materia de gobierno corporativo se discuten para PEMEX.

 

Dijo que el mecanismo que tiene la Asamblea es de gobierno corporativo pues es un sistema para el equilibrio y guía de la administración del negocio, a fin de asegurar niveles de eficiencia adecuados y de garantizar la calidad, oportunidad y apropiada diseminación de información sobre las condiciones financieras y operativas de la institución. Habló sobre los lineamientos de la OCDE para empresas del estado y en particular, para el caso de PEMEX. Mencionó, en primer lugar, el principio de asegurar un marco legal regulatorio efectivo; segundo, sobre el principio del Estado en su papel de propietario; tercero, sobre reportar constantemente a las partes legítimamente interesadas; cuarto, sobre transparencia de rendición de cuentas, y quinto, sobre la responsabilidad específica del Consejo de Administración.

 

Consideró importante que una empresa como PEMEX cuente con estados contables que sigan los estándares de las leyes societarias de México, así como balances comprobados por auditores independientes que atiendan los modelos que determinan los organismos reguladores. Finalmente, para que el modelo de gobierno de PEMEX tenga más éxito, recomendó un estatuto social que reglamente el objeto de PEMEX, su funcionamiento, su administración y su relación en función de propiedad del Estado. Aprobó la incorporación de los cuatro consejeros profesionales al consejo dentro del entendido de que cumplirán con el deber de diligencia y lealtad. Además, sugirió la creación de comités de preselección para todas las vacantes que existen en consejos de administración.

 

El sexto participante fue el Ing. Gonzalo Martínez Corbalá, quien ha sido Embajador de México en las Repúblicas de Chile y de Cuba, Diputado Federal dos veces y Senador de la República, además de Gobernador Interino de San Luis Potosí. Precisó que antes de entrar al ámbito nacional era necesario hacer un repaso de la oferta mundial, la cual está estimada en los límites de la capacidad instalada para producción, que hoy en día es de 95 millones de barriles diarios.
 

 

Fundamentado en ello, y según la propuesta de un destacado semanario, sería en la demanda, más que en el abastecimiento, donde debería buscarse una respuesta para hacer ajustes y controlar los precios, además de disminuir la presión ambiental. En suma, se deben tomar las estrategias para lograr el fortalecimiento sustentable de PEMEX.

 

Las inversiones de PEMEX deben ser destinadas a la restitución de las reservas de hidrocarburos y además al fortalecimiento de su infraestructura, al cuidado del desarrollo y sustento ambiental. Sin embargo, actualmente PEMEX se ha convertido en un motor de desarrollo para el país, a precio de sustituir la inversión en el suyo propio. Agregó que por ello es necesaria la reflexión y estructuración de cambios a largo plazo; PEMEX debe planearse como una empresa que se integra y se desarrolla para satisfacer las demandas en hidrocarburos y derivados del petróleo; PEMEX debe crecer mejorando su infraestructura, mejorando sus procesos de operación; se debe contar con un órgano que haga la planeación integral de la política energética considerando a PEMEX un solo sector. Asimismo, Petróleos Mexicanos debe contar con una autonomía de gestión en el corto plazo.

 

Destacó que ante los retos enfrentados por PEMEX, como la poca disponibilidad de hidrocarburos en las plantas de almacenaje o las cada vez más disminuidas reservas, es necesario que las líneas directrices en que se fundamenten los cambios sean el fortalecimiento de la infraestructura, mejorando la organización y administración operativa, armonizar los procesos de explotación, exploración, transporte, refinación y petroquímica para maximizar el valor económico de PEMEX como una empresa integrada. Además, se deben buscar los mecanismos para fortalecer a la Universidad pública, donde se encontrará la capacidad intelectual requerida para un mejor desarrollo de la industria energética.

 

La sexta intervención estuvo a cargo del CP. Roberto Danel Díaz, forma parte del Consejo de Administración como consejero independiente, se refirió al capítulo IV del proyecto que trata sobre el gobierno corporativo de la paraestatal. Dijo que los principios recomendados por la OCDE parten de tres conceptos básicos: revelación de información, transparencia en la administración y responsabilidad en la emisión de información. De estos tres conceptos básicos, se desprenden todos los principios y su aplicación se detalla en las llamadas mejores prácticas corporativas que se refieren a la integración y funcionamiento del Consejo de Administración y sus órganos intermedios. Los principios de gobierno corporativo promueven, entre otras cosas, la revelación de información confiable, suficiente, oportuna y de manera responsable. Mencionó que el alcance que se busca con la incorporación de las mejores prácticas corporativas está claramente señalado a lo largo de la Iniciativa.

 

Dijo que en la integración del Consejo de Administración la iniciativa conserva el número de consejeros representantes del Estado y de los trabajadores y propone la incorporación de cuatro consejeros profesionales, siendo 2 de ellos de tiempo completo y 2 de tiempo parcial considerados externos. En relación a los comités propuestos, considerando la magnitud y el grado de complejidad de las operaciones de PEMEX se recomienda revisar los criterios que se utilizaron para determinar las funciones asignadas a cada uno de ellos y asegurarse que no se estén mezclando temas cuya especialidad requeriría de una agrupación diferente o la creación de un comité específico.

 

Finalmente, señaló que las propuestas que contiene la iniciativa presentada por el Ejecutivo sobre el gobierno corporativo de PEMEX, representan un gran avance en la institucionalización, transparencia y rendición de cuentas. Son una herramienta indispensable por lo que su adecuada implementación asegurará su competitividad y permanencia en beneficio de todos los mexicanos y en especial de aquéllos cuya actividad depende de la buena marcha, eficiencia y rentabilidad de sus operaciones.

 

 
La última intervención estuvo a cargo del Lic. Enrique Quiroz Acosta, quién es titular del órgano interno de control en PEMEX-Refinación, comenzó haciendo una breve exposición de la estructura orgánica de Petróleos Mexicanos y la iniciativa del Ejecutivo Federal. En este punto, en particular, dijo que la iniciativa invita a que reflexionemos en la necesidad de hacer más flexible para el Ejecutivo el movimiento, operación y organización de Petróleos Mexicanos. Menciona que uno de los grandes problemas de PEMEX es la existencia de los diversos órganos colegiados, donde se maneja una gran cantidad de asuntos de naturaleza económica, con repercusiones financieras y políticas de muy alto perfil.

 

Asimismo, esto se hace más complejo al observar el entramado que implica PEMEX también en el Gobierno Federal como integrante del sector paraestatal. La relación entre la coordinadora sectorial y Petróleos Mexicanos debe ser una relación nítida, clara y diferenciada para que camine la industria petrolera.

 

Mencionó que en el ámbito de las relaciones laborales en muchas ocasiones el perfil laboral no corresponde a las necesidades de la empresa; sin embargo, se ha observado voluntad, interés y participación del Sindicato Nacional y sus trabajadores para modernizar PEMEX. Exhortó a invitarlo a que con el contrato colectivo de trabajo y sus negociaciones, los parámetros sean de productividad.

 

Dijo que en los órganos de control tenemos que apuntar con sentido profesional a cuidar a los integrantes y servidores públicos, en el aspecto salarial, y en su estabilidad como trabajadores. Asimismo, cuidar que los integrantes de los órganos de control tengan criterio jurídico, administrativo, en sistemas de control e, invariablemente, el claro alineamiento con los intereses y objetivos de la nación.

 

Finalmente, dijo que lo que la reforma propone es muy interesante, pero es perfectible. Mencionó que tenemos que diseñar una empresa petrolera mucho más autónoma, donde las instancias de transparencia tendrán que modernizarse, en el que habrá que vincular los modelos de control a la propia iniciativa, asimismo,

habló de la necesidad de negociar con el Sindicato Nacional cuestiones de productividad, de la importancia de un sistema de información en PEMEX, que vincule a todas las áreas para no crear cotos de poder específico, así como otorgarle al Director General de Petróleos Mexicanos autoridad y responsabilidad real. Apuntó a no olvidar que no es privatización y que sí es mejora.