Tecnología e investigación científica en el campo petrolero [03-julio-2008] |
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Las primeras palabras del evento estuvieron a cargo del Senador Santiago Creel Miranda, el cual agradeció la presencia de los ciudadanos ponentes. Además, precisó la importancia de “conocer los retos que tiene delante de sí Petróleos Mexicanos”. La conducción estuvo a cargo del Senador Francisco Labastida Ochoa y presentó a los ponentes de dicho debate: Dr. Heber Cinco Ley, Ing. Leopoldo Rodríguez Sánchez, Ing. José Luis Fernández Zayas, Dr. Gustavo Chapela Castañares, M. en C. Enrique Aguilar Rodríguez, Dra. Rosaura Ruiz Gutiérrez, Dr. Leopoldo García Colín Scherer, Ing. Nicolás Domínguez Vergara.
En ese sentido, es recomendable dotar a Petróleos Mexicanos de capacidades para desarrollar innovaciones tecnológicas; sin embargo, la propuesta del Ejecutivo pretende no dar prioridad a las innovaciones que pudieran darse en México.
Explicó que PEMEX no es una compañía encargada de promocionar su crecimiento en materia de tecnología, una muestra de ello es la cantidad de patentes registradas por el Instituto Mexicano del Petróleo. El Ingeniero afirmó que se ha preferido la dependencia tecnológica a pesar de que existe un programa con apenas dos años de operación para invertir en el desarrollo tecnológico. Explicó que en compañías como PETROBRAS la inversión ha sido una constante y ello les ha permitido ser, en la actualidad, punta de lanza como una empresa petrolera estatal con buenos índices de operación y un destacado lugar en la industria del petróleo y sus derivados. El Ing. Domínguez señaló que dejar a Petróleos Mexicanos en manos de la inversión privada supondría frenar el desarrollo tecnológico nacional, pues se entiende que compañías extranjeras cuentan con la capacidad de llevar a cabo los difíciles proyectos que la industria, y la compañía paraestatal mexicana, requieren.
En los últimos tiempos, dijo el Mtro. Rodríguez, los países que destacan en desarrollo económico, entre los cuales no se encuentra México, han realizado su avance tecnológico vía transferencia de tecnologías. En ese sentido, destacó que el progreso de las economías avanzadas depende del desarrollo e innovación tecnológica. Por ello, México debe aprovechar las oportunidades con las que cuente y cambiar las leyes para potencializar su desarrollo tecnológico.
El ponente enfatizó, la necesidad indispensable de contar con una planeación muy bien definida, con especificaciones técnicas conocidas ampliamente, en especial cuando se trata de la integración de tecnologías que deben concurrir en procesos tan complejos como la dinámica de la ciencia y tecnología petroleras. Dominar ese aspecto, es manejar adecuadamente la incertidumbre y el riesgo que se generan de forma natural. Además, planear es tener seguridad cuando los costos pueden ser muy elevados y la probabilidad de éxito muy baja. Un ejemplo es el diagnóstico de explotación en aguas profundas, donde la probabilidad de éxito es del orden del diez por ciento.
Siguiendo con la exposición, el ponente señaló que se debe tener en cuenta el atraso en tecnología petrolera cuando se piensa en reformar el funcionamiento de la industria. Explicó que la realidad nacional devela una oferta de ingenieros casi nula y que encima, en conjunto, la ingeniería nacional está atrasada. A ese problema debe sumarse la escasez de estímulos para el desarrollo tecnológico y el olvido en que se encuentra el sector que podría dar dinamismo al mundo tecnológico; la muestra más fehaciente es una vinculación Universidades-Industria prácticamente inexistente. Por otro lado, el fantasma de un nacionalismo mal entendido se convierte en obstáculo cuando se pretende abrir al conocimiento a las experiencias extranjeras. Para finalizar hizo hincapié en que debemos tener una Reforma Energética que incluya las herramientas necesarias para la adecuada transferencia tecnológica en Petróleos Mexicanos.
Explicó que debido a esto lo único que se hace es exportar materia prima barata e importar procesos refinados a precio de oro. Señaló que la refinación es la “integración” de todo un proceso por lo que considera indispensable mantener la unidad de operación y no diversificar las áreas que comprenden la extracción y explotación del petróleo. Ejemplificó con el caso de Exxon Mobil, empresa que se jacta de ser la primera en unificar las fases de la industria petrolera. Por esos motivos consideró un error “destruir” la integración que en México se dio hace 70 años.
Reseñando su experiencia como Subdirector de Investigación de Proceso en el IMP, destacó lo grave que fue encontrar la nula presencia de ingenieros que supieran pasar de los resultados de laboratorio a la planta industrial. Asimismo, explicó que una de las características de los procesos de refinación es que los procesos químicos son catalíticos. Contar con esos científicos haría posible la transferencia de conocimiento, ello a su vez, la creación de plantas piloto donde se realizaran con eficiencia, procesos de innovación y desarrollo tecnológico.
Expuso las razones para considerar que el grave déficit en investigación y tecnología es producto del manejo dado en los últimos años a un área estratégica y recalcó, que en el pasado hay ejemplos de los errores que no se deben cometer nuevamente. Además, instó a evaluar el desarrollo de una política energética sustentable. Recordó que Francia genera más del 75 por ciento de su energía con centrales nucleares. Tomó esto como ejemplo para señalar que con esto podríamos disminuir, progresivamente la dependencia de un recurso como el petróleo.
Por eso hay que incentivar la creación de tecnología y energías alternas. En los casos de países como Alemania, España, Dinamarca y Estados Unidos los recursos para desarrollar tecnologías y fuentes de energías renovables son una realidad auspiciada con inversión gubernamental. En suma, el país debe aprovechar la riqueza generada por la renta petrolera para financiar el desarrollo de energías renovables, de lo contraria terminaríamos haciendo lo de siempre: utilizar los pocos recursos con que contamos.
Explicó que la cadena de valor del conocimiento científico está constituida por cuatro eslabones: educación superior, ciencia, tecnología e innovación. Esa cadena eslabonada requiere ser reconocida como “prioridad de Estado”; ilustró hablando del caso coreano, pues en ese país se la reconoce, a la cadena de valor científico, con nivel constitucional. Al finalizar, el Dr. Chapela enfatizó “si realmente queremos que nuestro país se desarrolle de forma vigorosa, debemos generar los consensos necesarios con la mayor prontitud para lanzarnos al futuro de la mano de la ciencia. Como dijo Neru, hay que hacernos amigos de la ciencia”.
El Mtro. Enrique Aguilar, Secretario General del Instituto Mexicano de Ingenieros Químicos, tuvo la quinta participación; declaró estar hablando desde su profunda convicción de que el desarrollo de la ciencia y tecnologías mexicanas son fundamentales y que son un factor clave en la industria petrolera. Explicó que el petróleo en sí mismo no tiene ningún valor y requiere del procesamiento tecnológico para tener valor agregado. El petróleo incrementa hasta en un 25 por ciento su valor después de ser sometido a algún proceso científico; países como Japón basan gran parte de su riqueza industrial en la transformación del petróleo en bienes de manufactura.
Expuso el éxito obtenido en el pasado gracias a la inversión en tecnología registrada. Explicó que el desarrollo tecnológico comenzó de forma incipiente en 1938 ya que el Estado pudo dar respuesta a todos los requerimientos. Es en los setenta que México emerge como una potencia petrolera. Uno de los éxitos de la paraestatal fue introducir, mediante transferencia tecnológica, y muy claros esquemas de participación, la tecnología requerida para la operación de la industria petrolera. PEMEX en asociación con el IMP fueron los artífices de esos hechos. Sin embargo, a mediados de los noventas se presentó un periodo de gran desaceleración en la inversión tecnológica, se incentivó el despido de personal altamente calificado y la infraestructura petrolera tuvo un nulo crecimiento. Después de la exposición sobre el capital intelectual y humano con que cuenta la tecnología petrolera en México, sostuvo que el problema fundamental se puede traducir en una sola frase “desarticulación de esfuerzos”. Al respecto señaló que a pesar de que la recomendación de Naciones Unidas para la inversión en Investigación y Desarrollo Científico es del uno por ciento en países en desarrollo, en México, en el año 2005 y 2007, fue menor. Además, la cantidad de investigadores en México es alarmante en proporción a su población, sobretodo si se compara con otras naciones, como Suecia aún cuando la población es mucho menor.
Para finalizar, propuso algunos principios rectores o paradigmas para evaluar y legislar en el tema a discusión. Por ejemplo, la tecnología tiene un impacto fundamental en el desarrollo y su planeación debe llevar un enfoque de largo plazo. Asimismo, se debe formar una comisión nacional de tecnología donde estén involucrados todos los actores que operan en la cadena de valor del conocimiento científico. Remarcó la necesidad de que esa comisión opere y diseñe un programa nacional de energía.
El Dr. Heber Cinco, quién actualmente es Director del Instituto Mexicano del Petróleo, remarcó que producir hidrocarburos requiere de una gran complejidad técnica, ya que la explotación del petróleo supone gran cantidad de procesos integrados y debido a la complejidad de los nuevos yacimientos petroleros, la tecnología requerida en México es cada vez más especializada. Como ejemplo, explicó el caso de Chicontepec, dónde la necesidad de tecnología específica es evidente, pues es apremiante que se incremente significativamente la productividad por pozo y el factor de recuperación. Así que operar tecnologías de gran especificidad requiere contar con el conocimiento que sólo se puede desarrollar con el paso del tiempo. Además, si se considera que en casos como Chicontepec la perforación de un pozo equivale a la centésima parte de uno en Cantarell, es apremiante contar con los más avanzados procesos. Explicó que sólo será posible tener éxito en esas empresas si se cuenta con un detallado plan, con inversiones de alto riesgo y gran capacidad de ejecución.
México enfrenta, puntualizó el Dr. Cinco, la necesidad de sustituir la producción de su mayor yacimiento petrolero, y debe ir a las reservas prospectivas con la seguridad de adecuados procesos tecnológicos, así garantizará la sustentabilidad de las inversiones que se hagan. Considerando las dificultades que se presentan en la operación de Petróleos Mexicanos, es necesario que PEMEX opere de tal manera que se genere una retroalimentación entre operadores e investigadores para que en el momento necesario se integre el conocimiento adquirido y aquélla capacidad requerida para la operación y ejecución de cada vez más sofisticados mecanismos sea posible. El desarrollo de esos procesos será posible en la medida que se dote a Petróleos Mexicanos de mayor autonomía de gestión. Con ello se crearían prácticas para que PEMEX ofrezca, junto con empresas tecnológicas e instituciones, servicios y productos más competitivos.
En el caso de la “base tecnológica”, PEMEX deberá contar con una cartera diversificada de proveedores para poder enfrentar los retos más difíciles cuando sea necesario operar asimilando nuevas tecnologías. Aunado a ello, el ponente recalcó la necesidad de un cambio en la “cultura organizacional” para poder llevar a cabo exitosamente la integración de nuevos procesos tecnológicos, mientras que se fortalece el capital humano con que se cuente. Esos procesos son posibles si se construyen en una visión a largo plazo. En la situación actual, resulta imposible pues PEMEX está sujeta a la correa de los presupuestos anuales. De esa forma se limita su margen de operación. Por ello, la iniciativa presentada por el Ejecutivo Federal es positiva, pues mediante mecanismos como el fortalecimiento del Consejo de Administración de PEMEX y la Autonomía de Gestión los objetivos de una integración tecnológica, con estrategia a largo plazo, resultan factibles.
Ella señaló que se debe promover la estructuración de una propuesta integral, tecnológica y de desarrollo científico en el campo de la energía para el país, pues las iniciativas enviadas por el Presidente de la república no contemplan temas como las energías alternativas. Se debe promover un enfoque donde no sólo se priorice la producción y exportación de crudo, sino también la creación de productos con alto valor agregado, ya que queda relegada y se elude la posibilidad de que México se haga de recursos que vayan más allá de la sólo exportación de petróleo. Explicó que las naciones petroleras en la actualidad están operando con la participación de empresas privadas, sin por ello dejar el control de las reservas en otras manos. Debido al incremento de los gases de efecto invernadero y el consecuente del llamado cambio climático, es imprescindible un uso racional de la energía y la sustitución de combustibles fósiles. Esos puntos, dijo, son ampliamente abordados en el documento entregado a la mesa directiva del Senado. En contraparte, señaló que en las incitativas presentadas por el Presidente de la República se advierten inconsistencias como las siguientes. A diferencia de la mayoría de las grandes empresas petroleras de la actualidad, tendientes a la integración del proceso, se pretende entregar al control de la iniciativa privada el control de ciertos puntos de la cadena; al no abordar el tema de las energías alternas, México se queda sin la oportunidad de iniciar una transición hacia energías renovables y responsables con el medio ambiente.
Algunas de las propuestas de la Academia Mexicana de Ciencias llevadas al Senado por la Dr. Ruiz ; son crear una Comisión Nacional de Energía Renovable y una Red Nacional de Centros de Investigación Regionales en Energía Renovable. La Reforma Energética debe considerar las negociaciones internacionales sobre Cambio Climático que tendrán lugar en 2009. Hay que poner énfasis en lo que hoy en día se conoce como el proceso de I+D+I (Investigación + Desarrollo + Innovación) si se pretende llevar al país a un elevado estadio de desarrollo científico y tecnológico. Apuntó, también, que se deben explorar nuevos modelos de empresas públicas y la necesidad de sustraer a PEMEX del tutelaje de la SHCP. Finalizó sosteniendo que las energías renovables son la respuesta al problema energético de México y que debería crearse un esquema que permita que la industria mexicana se convierta en una punta de flecha para el mercado de energía renovable mundial. Exhortó a los Senadores para que se invierta el uno por ciento en Ciencia y Tecnología.
Explicó, cómo con la adecuada regulación y los correctos incentivos la ciencia mexicana puede desarrollar los mecanismos y procesos de articulación necesarios para detonar el crecimiento y sobretodo, el desarrollo. Consideró apremiante un marco regulatorio que propicie la intervención en la cadena de creación tecnológica y económica, de todos los sectores involucrados, con el fin de transferir conocimientos e incentivar la creación de herramientas diversificadas para la promoción de políticas responsables con el medio ambiente. Es prioritario llevar el desarrollo de la ciencia y la técnica mexicana a un alto nivel y seguramente podríamos hacerlo por nosotros mismos pero quizá en cien años, cuando el petróleo no tenga un valor similar al que ahora tiene. En ese sentido, se deben desarrollar estrategias tendientes a conectar al país a la red del conocimiento compartido y bien estructurado; fomentar la vinculación de la Universidad con la industria tecnológica. En esa materia considera que la iniciativa del ejecutivo es una buena noticia. No podemos depender, señaló, de la compra de tecnologías por siempre. Hay que impulsar nuestra propia tecnología, impulsándonos con los avances existentes. Recalcó que exportar tecnología y vender conocimiento es extremadamente rentable y satisfactorio; ser permanente comprador de tecnología, por el contrario, es frustrante y oneroso. Finalizó pidiendo se cambie la Ley de Planeación, que limita la posibilidad de desarrollo fijando un límite de 6 años, en un horizonte donde no aparecen las fuentes renovables de energía. Propuso dar a Organizaciones de la Sociedad Civil, como AVIAC y la Academia Mexicana de Ciencias, la oportunidad de participar en el proceso de diseñar el futuro, para construirlo convincentemente. |