Situación financiera y presupuestal de Petróleos Mexicanos: vías para mejorarla [01-julio-2008]

El martes 1 de junio se llevo a cabo el XIV Foro de debate en torno a la Reforma Energética, con el tema “Situación financiera y presupuestal de Petróleos Mexicanos: vías para mejorarla”. Participaron como ponentes el Dr. Agustín Carstens Carstens, el Lic. Gerardo Vargas Ateca, el Lic. Esteban Levín Balcells, el Mtro. Francisco Suárez Dávila, el Lic. Juan Manuel Romero Ortega, el Mtro. Sergio Benito Osorio Romero, el Dr. Carlos Tello Macías y el Dr. Alejandro Villagómez Amezcua. A continuación, algunos de los principales puntos expuestos por los panelistas.

 

El Lic. Esteban Levín Balcells, actualmente se desempeña como Director Corporativo de Finanzas en PEMEX. Inició su intervención apoyando la iniciativa del Ejecutivo Federal pues argumenta que es la vía para mejorar la situación financiera de PEMEX ya que propone fortalecer a un país que requiere de nuevas condiciones y características de eficiencia y competitividad. Su exposición se dividió en tres planteamientos básicos: la problemática presupuestal, la necesidad de una mayor flexibilidad financiera y de la transparencia y rendición de cuentas que debe ofrecer PEMEX a todos los mexicanos.

 

Dijo que de contar con mayor flexibilidad presupuestal, PEMEX estaría mejor posicionado para ser más rápido y eficiente en las obras, ya que los retrasos se traducen en ingresos perdidos. El reto consiste en adecuar mecanismos fiscales que asegure la viabilidad de los proyectos de inversión, y que al mismo tiempo maximice la renta petrolera. Y en esa dinámica la iniciativa responde a estos requerimientos de manera cabal mediante un régimen fiscal que presenta tasas y costos de límite diferenciados que reflejan las características estructurales de cada uno de estos proyectos. Menciona que la iniciativa del Presiente Calderón contempla la creación de comités de apoyo al Consejo de Administración de acuerdo a prácticas de clase mundial. Estos comités contribuirían a alinear los objetivos y dar mayor flexibilidad financiera al organismo, estableciendo simultáneamente los correspondientes mecanismos de control y seguimiento.

 

En términos de transparencia y rendición de cuentas, explicó que la propuesta del Ejecutivo Federal la fomenta a través de la creación del Comité de Transparencia y Auditoría y mediante la emisión de los bonos ciudadanos. Con el objetivo de asegurar que las prácticas de divulgación de información hacia la sociedad sean las más claras y oportunas para poder arrancar de raíz el serio problema de percepción de opacidad que todavía aqueja a nuestra empresa. Finalizó dando su apoyo y aprobación a las iniciativas del Ejecutivo Federal, pues dice, dotarán a PEMEX de las herramientas necesarias para empezar a atender los desafíos que en materia de hidrocarburos enfrenta nuestro país y hacer frente a las necesidades que permitan fortalecer a la economía de nuestra nación.

El segundo ponente fue el Lic. Gerardo Vargas Ateca, quién ha sido Subdirector de Financiamiento y Tesorería de Petróleos Mexicanos, comenzó su exposición señalando que hoy por hoy sabemos que históricamente hay una estrecha vinculación entre las operaciones de PEMEX y la actividad económica del país. Mientras que en el pasado, antes de la apertura comercial, tal vinculación significó que el motor primordial de la actividad económica de México fuese la paraestatal.
 

Actualmente, dijo, dicha vinculación se manifiesta en la dependencia de los ingresos petroleros, esos ingresos son uno de los principales pilares para financiar el gasto en desarrollo social y económico, así como la inversión en infraestructura que realiza el gobierno federal y el gasto de los estados y municipios.

 

El considera que aún con la Reforma Hacendaria aprobada por el Congreso el año pasado, y el importante avance que significa, los ingresos petroleros siguen siendo un pilar imprescindible de la Hacienda Pública Federal. Especificó qué mediante el régimen fiscal, la distribución de la renta, los niveles de inversión y el gasto de PEMEX establecido en el Presupuesto de Egresos de la Federación; y por la fijación de lineamientos que PEMEX tiene para hacer uso adecuado de los recursos que se le asignan, se materializa la relación entre PEMEX y las finanzas públicas. En contraparte, destacó la dificultad que el Gobierno tiene al elaborar su Presupuesto de Egresos, pues el comportamiento muy poco predecible y estable del mercado petrolero, en tanto que de el se obtienen grandes cantidades para la Hacienda Pública, es una constante.

 

Para el ponente, aquellos mecanismos que materializan la relación de PEMEX y las finanzas públicas constituyen una camisa de fuerza que limita a la paraestatal. Por ello propuso dotar a PEMEX de mecanismos adecuados para permitir su administración integral, al mismo que tiempo que se le adecue un marco donde la transparencia sea parte fundamental. En ese sentido, considera adecuadas las propuestas de autonomía de gestión y la reforma a su estructura de gobierno. Y añadió que para mejorar la operación y eficiencia de la paraestatal en su conjunto, es necesario permitir la rentabilidad de sus subsidiarias, adecuaciones contenidas en la Reforma Energética propuesta.

 

 
El Mtro. Sergio Benito Osorio, quién se ha desempeñado como Presidente de la Comisión de Energéticos de la LVII Legislatura, comenzó por establecer la trascendencia de este debate por la alta responsabilidad que tiene el Senado de fraguar consensos. Desarrolló su exposición en torno a tres objetivos: establecer la situación presupuestal y financiera de PEMEX, abordar las propuestas que en esta materia contienen las iniciativas de reforma del Ejecutivo Federal, y delinear algunos elementos alternativos que pudiera conformar una propuesta para otorgar una mayor autonomía presupuestal, financiera y de gestión a Petróleos Mexicanos.

 

Explicó que la operación presupuestal y financiera de PEMEX está sometida a cuatro restricciones esenciales. Primero, que el mandato que del Ejecutivo Federal ha sido maximizar el valor de las reservas de hidrocarburos. Por consiguiente, el destino de la mayor parte de la inversión se ha concentrado en las actividades extractivas. Segundo, que el control de los recursos presupuestales y financieros de PEMEX dependen de una autoridad externa que los regula cotidianamente bajo criterios no industriales. Lo que redunda en una serie de obstáculos administrativos y pérdida de oportunidades. Tercero, señaló que más del 90% del presupuesto de PEMEX está compuesto por autorizaciones de endeudamiento bajo el esquema de proyectos de inversión de registro diferido en el gasto (PIDIREGAS), lo que implica la búsqueda de inversionistas privados, para que con su inversión lleven a cabo las obras que requiere PEMEX. Cuarto, derivado de los elevados excedentes de ingresos petroleros, la autoridad presupuestal ha impuesto como obligación de PEMEX mantener niveles crecientes en superávit primario, y subordina aún más la operación de la empresa a los requerimientos del equilibrio cotidiano de las finanzas públicas. Bajo estas restricciones, es realmente difícil que cualquier entidad, en el ramo que sea, pueda entregar resultados positivos.

 

Dijo que el objetivo del Ejecutivo Federal, no es fortalecer la capacidad presupuestal y financiera de PEMEX. Pues aún cuando es posible coincidir en que es indispensable un período de transición para lograr una sana distancia entre PEMEX y la Hacienda Pública Federal, no debe admitirse que la empresa se mantenga como un instrumento de equilibrio fiscal, antes que como una entidad productiva. Finalmente como elemento alternativo, señaló, que la base para la elaboración de los programas institucionales de PEMEX y de la CFE deberá ser la conjunción de la Ley Orgánica de PEMEX, y la Ley del Servicio Público de Energía Eléctrica que en sus prospectivas y revisión anual, irán fincando un marco de planeación confiable para el sector energético mexicano. Considerando que ésta debe de ser la base para el proceso presupuestario y que debe quedar al margen de la acción de la Secretaría de Hacienda.

 

Como cuarto ponente participó el Dr. Carlos Tello Macías, él se ha desempeñado como Subsecretario de Hacienda y titular de la Secretaría de Programación y Presupuesto en la misma dependencia. El Dr. Tello piensa que las iniciativas enviadas al congreso por el presidente Calderón buscan privatizar aún más la actividad energética del país y, al inicio de su intervención, lo señaló. En su perspectiva, ese cambio provocaría que PEMEX perdiera la oportunidad de alargar las cadenas de valor agregado, pues en vez de fortalecer a la paraestatal, se le debilitaría. Conllevando la no industrialización del país.

 

Dijo que en los últimos 15 años el Ejecutivo Federal ha sometido a PEMEX a una dura carga fiscal, pues el gobierno federal define, año con año, cuánto va a gastar PEMEX. En esa medida, se merma el nivel de ingresos de la empresa. El Dr. explicó que al definir el régimen fiscal de la empresa paraestatal, se obtiene, de forma mañosa, el presupuesto de PEMEX y se le quita un activo fundamental con el cual debería contar para sustentar su desarrollo e invertir en su rentabilidad futura. El esquema actual le impide no aumentar su capital y estanca a la empresa. Considera que a pesar de la enorme carga, representada por la pesadez de las imposiciones gubernamentales, la empresa petrolera no está eximida de responsabilidad en el gasto que ejerce. Hizo referencia al mercado, bondadoso, que se ha generado con lo altos precios del petróleo.

 

Recalcó que los gastos en investigación son mínimos y eso conlleva una gran irresponsabilidad para el desarrollo técnico de PEMEX, sumando a su atraso. Pero según el panelista, ese atraso ha sido provocado deliberadamente por el Gobierno, pues se ha puesto a PEMEX en números rojos. Por ello habría que corregir los déficits del esquema actual de la paraestatal invitando a los sectores sociales nacionales a invertir en el financiamiento de un programa de expansión energética. Finalizó abogando por desincorporar a la empresa paraestatal, y al sector energético en su conjunto, del Presupuesto Federal y liberarla de las restricciones que inhiben su funcionamiento y competitividad; además de reestructurar al sector energético, desaparecer la Secretaría de Energía y crear una Comisión Nacional de Energía.

 

Por su parte, el Dr. Gerardo Villagómez Amezcua, miembro del Sistema Nacional de Investigadores, abordó el tema señalando que nuestra gran responsabilidad está en cómo podemos maximizar la renta petrolera, garantizando que el usufructo contribuya a nuestro crecimiento y se distribuyan de manera equitativa entre las generaciones presentes y futuras alcanzando un mayor bienestar. Sin embargo, explicó que el problema es complejo, pues consta de un conjunto de cambios que afectan el comportamiento del organismo y sus márgenes de acción y flexibilidad en cuanto a su operación, administración y capacidad de ejecución. Mencionó la necesidad de modificar su estructura de incentivos que privilegien la eficiencia, transparencia y rendición de cuentas. Dijo incluso que se podría pensar en un organismo o empresa de propiedad pública, pero con la flexibilidad e iniciativa de una buena empresa privada.

 

En términos generales, señaló que estas iniciativas ayudan a avanzar de manera integral en la modificación del marco regulatorio que regirá la industria petrolera y que actualmente representa un obstáculo para un mejor funcionamiento en materia de gobierno corporativo, presupuesto, deuda, autonomía de gestión, capacidad de ejecución y transparencia. Es importante liberar a la empresa de los trámites para que pueda acudir al mercado externo y contratar los financiamientos en moneda externa de acuerdo a sus necesidades con la oportunidad requerida, y siguiendo las mejores prácticas financieras. Es necesario modernizar la gestión de PEMEX que permitan fortalecer su administración con un enfoque de resultados para lo cual su autonomía es fundamental. De manera importante, es imperativo fortalecer su estructura de gobierno corporativo que se acerca a las mejores prácticas internacionales para que sus actividades orienten hacia resultados eficaces, sostenibles, y sobre todo, medirles, revisarles y verificarles. La divulgación de información y transparencia deben jugar un papel central.

 

Finalmente, hizo referencia a una propuesta de utilizar los recursos de pensiones en las afores para financiar las inversiones. Sin embargo, es necesario compatibilizar que los recursos se adecuen a la combinación de riesgos y rendimientos favorables para que constituyan una buena alternativa a los trabajadores. En conclusión, dijo que el objetivo es maximizar la renta petrolera para el bien de las generaciones presentes y futuras de mexicanos. Señaló que no podemos determinar el precio internacional del petróleo, pero sí podemos incidir en nuestros costos de producción y en la expansión de nuestros recursos, pero esto requiere de un PEMEX moderno y eficiente.

 

Con la sexta intervención, habló el Mtro. Juan Manuel Romero Ortega, quién fue Director Corporativo de Finanzas de PEMEX, comenzó destacando lo múltiples, complejas y confusas, que resultan las relaciones entre PEMEX y el Gobierno Federal pues, por una parte, debe representar los intereses del dueño, la nación, y por otra ser parte, de su consejo de administración. Para ejemplificar señaló que no es fácil lidiar con el conflicto temporal entre prioridades de gran rentabilidad social y la necesaria visión empresarial que demanda la industria petrolera.

 

Según el panelista, en las relaciones entre PEMEX y el gobierno es necesario que todos los actores involucrados entiendan la complejidad de los esfuerzos que se requieren para lograr la armonización de objetivos, y reconozcan las implicaciones de sus eventuales antagonismos y ejecuten las acciones más idóneas para alinear sus respectivos planes y programas. El Mtro. Romero Ortega considero que una condición necesaria para el fortalecimiento de PEMEX, está en eliminar la confusión entre su calidad de entidad gubernamental y su naturaleza de empresa. Además detalló el monto de pasivo que se financia con cada peso, de 96 centavos; pasivo, laboral y de deuda con terceros, que constituye una pesada carga para las finanzas de la paraestatal. En ese sentido, propuso aprobar cambios en el Régimen de jubilaciones de PEMEX para sanear el problema.

 

El Maestro Francisco Suárez Dávila, quién ha ocupado cargos de Subsecretario de Hacienda y de Gerente General de Asuntos Internacionales del Banco de México, inició haciendo observaciones puntuales que contribuirían a la toma de decisiones. Entre ellas, está ofrecer vías para mejorar la situación financiera de PEMEX ya que es una parte toral de la reforma examinada; es parte del problema y también de la solución. Dio algunas consideraciones generales.

 

Explicó que para algunos hay recursos suficientes para PEMEX, pero no hay capacidad de ejecución. Para otros, lo contrario. Hay razón en ambas tesis. Por ello las soluciones tienen que darse a lo largo del tiempo, que es el puente para conciliar estas diferencias. Junto con esto prevalece la cultura de la desconfianza.

 

Por ello la reforma más perfecta no funcionará si no hay cambios en la actuación de los diferentes actores. PEMEX debe avanzar hacia una cultura de eficiencia, productividad y transparencia, evitando privilegios excesivos. Las autoridades, por su parte, deben evitar ejercer controles externos y dedicarse a establecer objetivos claros y definir políticas generales.

 

Señaló que hay un consenso sobre el binomio de darle autonomía de gestión a PEMEX y fortalecer su área de cuentas y su transparencia. Estas son las bases de un acuerdo sobre una parte muy importante de la reforma, la que se refiere a la Ley Orgánica. Entre otras cosas la idea de los bonos ciudadanos y las nuevas propuestas como el Fondo de Ahorro son buenas. Lo que no parece políticamente viable ni esencial a la reforma es el esquema de refinerías maquiladoras, ni de esquema privado, ductos y almacenaje, pues podrían explorarse otros proyectos operativos con modalidades que garanticen eficiencia.

 

Concluyó que en la lógica del proceso legislativo democrático, aprobar una Reforma representa un avance acorde con los intereses superiores del país. No hacer nada, o peor aún, la posposición representaría una acción tan irresponsable que sería casi criminal por el alto costo que representa para el país. Dijo que claramente el Congreso tiene la plena legitimidad para aprobar una reforma no apresurada, sí negociada y consensada que permita a México avanzar en medio de una amenazadora crisis mundial con enormes retos internos y de proporciones mayúsculas, en que la unidad de los mexicanos es fundamental y que esto pueda ser una contribución muy valiosa con las adaptaciones que requiera hacerse.

 

 
Finalmente, le tocó el turno al Secretario de Hacienda y Crédito Público, el Dr. Agustín Carstens Carstens. Brevemente, sostuvo que la iniciativa del Presidente propone romper la desconfianza mutua entre PEMEX y el Gobierno Federal, además de iniciar una nueva etapa de plena autonomía para la paraestatal y dotarla de las herramientas necesarias, en el ámbito financiero y presupuestal, así como de sus operaciones productivas, para convertirse en una organización moderna y transparente que cumpla con el objetivo que se le encomendó hace ya 70 años: ser parte integral del desarrollo del país.

 

El Dr. Carstens señaló que el gran problema de PEMEX está en la falta de capacidad de ejecución y en su baja eficiencia operativa. Por ello señaló que es necesario un nuevo marco jurídico que especifique el papel del Gobierno Federal como dueño, regulador y recaudador. Marco contenido en la iniciativa Federal. Ya que PEMEX es también un símbolo asociado al orgullo nacional de millones de mexicanos, garantizar un marco donde la eficacia y la transparencia sean primordiales, ese marco sería posible si de adopta el esquema de libre autonomía propuesto por el Presidente de la República. Antes de terminar, el ponente dijo que debemos ser particularmente cuidadosos en la creación del nuevo marco regulatorio de PEMEX pues no debemos olvidar que la Hacienda Pública depende en gran medida de los ingresos petroleros y éstos se obtienen de la comercialización de un recurso no renovable.