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¿Vivir mejor es la estregía que disminuirá la pobreza en México?

 

El lunes 28 de abril de 2008, el presidente Felipe Calderón y gran parte de su gabinete presentaron la estrategia Vivir Mejor para concentrar los esfuerzos de la política social e integrar los distintos programas que existen a nivel federal para atender las necesidades de los pobres en México. A continuación presentamos una breve descripción de esta estrategia, de sus puntos positivos, así como una visión crítica de sus aspectos más importantes y de su proceso de creación.

 

 

¿Qué es Vivir Mejor?

 

A veces conviene definir las cosas a partir de lo que no son. De esta manera, Vivir Mejor no es un programa, no es la continuación de Solidaridad, Progresa, Oportunidades. Vivir Mejor pretende ser una estrategia que articula a los diferentes programas y como tal debe ser analizado. En todo caso, su antecedente inmediato es Contigo, la estrategia de superación de la pobreza de la administración de Vicente Fox.

Desde su inicio, la administración actual no contaba con una estrategia definida para la superación de la pobreza. Lo más cercano a ello fue el Programa Sectorial de Desarrollo Social, el cual tenía deficiencias muy serias e importantes (Véase Pesos y Contrapesos, febrero de 2008). Estas deficiencias, y la necesidad del gobierno para posicionar sus programas sociales, derivaron en la creación de Vivir Mejor.

Vivir Mejor cuenta con tres líneas de acción definidas:

•  Desarrollo de capacidades básicas, que incluye acciones en alimentación, educación, salud, vivienda, infraestructura social básica e identidad jurídica.

 

•  La construcción de una red de protección social, que incluye acciones en asistencia a personas o grupos en condiciones de vulnerabilidad, protección ante gastos catastróficos de salud, protección ante pérdida temporal de empleo, acciones de apoyo ante coyunturas de mercado y protección ante desastres naturales.

 

•  Vinculación entre política social y económica, que incluye acciones y programas diseñados desde la política social y acciones y programas desde la política económica orientados a la generación de empleos y para “insertar a los individuos en el desarrollo económico”.

 

 

Asimismo, plantea cinco grandes objetivos de la estrategia:

 

•  Permitir a las personas una participación social plena, libre y equitativa, al desarrollar y potenciar sus capacidades básicas a través del acceso a alimentación, educación, salud, vivienda, infraestructura social básica e identidad jurídica.

 

•  Otorgar protección y certeza a las personas y las comunidades para enfrentar contingencias.

 

•  Cuidar y mejorar el entorno propiciando la cohesión social y el desarrollo territorial ordenado.

 

•  Elevar la productividad de las personas.

 

•  Incorporar criterios de sustentabilidad.

 

Aspectos positivos de Vivir Mejor

 

Vivir Mejor tiene aspectos positivos que vale la pena resaltar. En primer lugar, es un avance con respecto al Plan Nacional de Desarrollo y al Programa Sectorial de Desarrollo Social. En términos generales, se trata de un documento mucho más articulado y coherente en la definición de la estrategia que llevará a cabo el gobierno federal en materia de desarrollo social. En segundo lugar, Vivir Mejor incorpora de manera más amplia los diferentes temas y esfuerzos institucionales y señala las estrategias que seguirá el gobierno para el cumplimiento de sus metas de desarrollo social. En tercer lugar, es positivo también que se proponga una mejor coordinación entre los diferentes órdenes de gobierno para mejorar la calidad de los servicios y el impacto de sus intervenciones.

 

Otro aspecto positivo de Vivir Mejor es que reconoce la necesidad de integrar la política social con la política económica, definiendo ámbitos de interacción específicos. Se reconoce que la formación de capacidades y la red de protección social son aspectos importantes, más no suficientes para elevar el nivel de vida de las personas y garantizar ciertas opciones de ingreso. También es positivo el reconocimiento de que las “distorsiones distributivas del mercado” no garantizarán un nivel de vida adecuado y que se requieren acciones gubernamentales para generar opciones de empleo y de ingreso.

 

Aspectos críticos de Vivir Mejor

 

No obstante, tanto el documento como el evento de presentación de Vivir Mejor dejan serias dudas sobre las intenciones y alcances de la estrategia: ambos tienen, por un lado, una intención mediática innegable que sugiere una campaña publicitaria ad nauseam. Por otro lado, el documento de presentación tiene vacíos y deficiencias preocupantes que no enriquecen la inmensa experiencia que tienen las dependencias públicas y la sociedad en su conjunto en el diagnóstico, diseño y evaluación de estrategias de política social.

 

Vivir Mejor deja otras dudas en cuanto a su organización y alcances: el documento con el que se presentó la estrategia es muy general y no profundiza en el diagnóstico de la situación actual del desarrollo social del país y tampoco señala las causas estructurales e institucionales por las que no se ha avanzado con la velocidad requerida para terminar con la pobreza.

 

La parte más débil del documento es, paradójicamente, la que tendría que ser la más sólida: el establecimiento de las líneas de acción de la estrategia en las que se detalle la forma en que los programas que ya existen se insertarán en la solución de los problemas diagnosticados. Resulta revelador que sólo en el apartado de infraestructura social básica se especifiquen metas. En todas las demás propuestas no se especifica cómo ni cuándo se establecerán las estrategias que se prometen.

 

El documento tampoco hace una evaluación crítica de los programas existentes y de los cambios que necesitarían para cumplir con los propósitos y lineamientos de la estrategia. De esta manera, pareciera que se trata solamente de reagrupar los programas ya existentes sin que esto signifique un mejoramiento en su operación y enfoque, dejando entonces sin sustancia a la estrategia misma. Ésta queda, al menos lo que se presenta en el documento, como un catálogo de buenas intenciones en el que no quedan claros los mecanismos para implementarla. Ejemplo de ello es que no presenta indicadores de desempeño ni previsiones presupuestarias a mediano plazo que permitan considerar el costo de la instrumentación de esta estrategia, ni de los esfuerzos adicionales y coordinados que se requieren para avanzar en el cumplimiento de las metas de desarrollo social.

 

Además, define sus metas de desarrollo social en función de las metas del milenio de las Naciones Unidas, las cuales son de una naturaleza diferente a las necesidades del país en un sentido amplio. Las metas del milenio sólo son indicadores aceptados internacionalmente, muchos de los cuales se hubiesen cumplido con o sin esta estrategia. En el mejor de los casos, el documento muestra algunas metas de cobertura sin que éstas sean efectivamente metas integrales de desarrollo social, reflejando el hecho de que sólo son metas de una administración pero no de una política social de Estado.

 

Ni en el documento, ni en la presentación de la estrategia se hace referencia a los Derechos Humanos; tampoco a las obligaciones del Estado para su cumplimiento. Los principios de no discriminación y equidad, de realización progresiva (para el caso de los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales) o los de máximo uso de recursos disponibles no se incorporan de manera integral ni se utilizan como marco de referencia en el avance de su cumplimiento. Otros principios como la transparencia, la rendición de cuentas y la participación ciudadana son mencionados de forma marginal sin profundizar en los mecanismos puntuales para su fortalecimiento.

 

Como se mencionó anteriormente, es positivo que el gobierno incorpore en su visión de desarrollo social a la política económica; sin embargo, este esfuerzo se ve opacado por omisiones importantes. No hace un diagnóstico preciso de las condiciones de empleo en el país, particularmente en materia de precarización del trabajo y, por lo tanto, no plantea medida alguna para mejorar la calidad del empleo. De forma peligrosa, el documento enfatiza la necesidad de crear empleos, pero al mismo tiempo favorece la flexibilización laboral sin alertar sobre los mecanismos que deben instrumentarse para impedir que este hecho favorezca la precarización del empleo.

 

En los discursos del evento de lanzamiento se enfatizó en la necesidad de mantener la estabilidad económica, lo cual puede ser un contrasentido para los propósitos de mejorar los niveles de vida de las personas, pues ello no ocurrirá si esta política económica no apuesta al crecimiento económico con empleos remuneradores y de calidad, limitándola a solamente controlar a toda costa variables como la inflación, las tasas de interés, el déficit gubernamental, y una apertura comercial sin salvaguardas ni mecanismos efectivos de compensación. La inversión en infraestructura es importante, pero no es la única solución ni resolverá los problemas estructurales de la economía que la mantienen estancada.

 

A pesar de que Vivir Mejor tiene como propósito disminuir la brecha entre ricos y pobres, el documento omite el uso de la política económica para redistribuir la riqueza y cerrar efectivamente la brecha de desigualdad. Específicamente, el documento omite todo lo relacionado con la política tributaria que pudiera estar encaminada para este propósito. Una verdadera política económica orientada al desarrollo social deberá incorporar ideas innovadoras para un verdadero crecimiento, alejado de dogmatismos y prejuicios.

 

Todo lo anterior refleja el hecho de que el la estrategia de Vivir Mejor no surge de una amplia participación y concertación social; evidencia la falta de un espacio de diálogo y discusión donde como sociedad podamos resolver dudas fundamentales para el desarrollo positivo del país: ¿cómo le haremos para resolver la desigualdad, la pobreza, la miseria?, ¿cómo garantizaremos la vida digna de todas las personas?, ¿cómo garantizaremos el disfrute y realización de los derechos humanos (todos, políticos, civiles, sociales, económicos, culturales, ambientales)?, ¿qué pasos seguiremos para lograr nuestros objetivos de desarrollo social?, ¿qué partes de la política social que se ha implementado en las últimas dos décadas debemos rescatar de acuerdo a criterios de eficiencia, distributividad, universalidad?, ¿cómo resolvemos el uso electoral de los instrumentos de la política social?

 

Para ello se necesita diálogo, debate, discusiones con la participación plural y abierta de todos, no sólo de los especialistas y "expertos", sino de quienes se benefician o padecen la acción gubernamental, de los partidos, incluso de las iglesias y medios. Si en verdad el gobierno quiere hacer una política social de Estado, tiene que involucrar al Estado, a toda la sociedad, en esta tarea y en sus decisiones, incluyendo el diseño de estrategias como ésta y decisiones que están en puerta, como la descentralización o no de la ejecución de los programas sociales.

 

Una vez más se asiste a un gran evento de lanzamiento, con la sociedad como espectadora, sin concertación, ni participación y con el riesgo de que se trate de una campaña mediática más de cara a las elecciones de 2009.

 

Para ver el documento de Vivir Mejor, véase:

http://www.sedesol.gob.mx/archivos/0/File/Vivir_Mejor.pdf

 

Para ver la descripción y evaluación de la estrategia Contigo desde la perspectiva del Banco Mundial, véase:

 

http://siteresources.worldbank.org/INTMEXICOINSPANISH/Resources/c_capitulo_1.pdf

 

http://web.worldbank.org/WBSITE/EXTERNAL/BANCOMUNDIAL/

EXTSPPAISES/LACINSPANISHEXT/MEXICOINSPANISHEXT/0,,contentMDK:20835462~menuPK:500896~

pagePK:1497618~piPK:217854~theSitePK:500870,00.html

 

Para ver lo que consideramos buenas prácticas en la elaboración de reformas al sistema social,

véase el ejemplo del Reino Unido en:

 

http://www.hm-treasury.gov.uk/Consultations_and_legislation/wanless/consult_wanless_final.cfm

 

http://www.dwp.gov.uk/welfarereform/

 

http://news.bbc.co.uk/2/shared/bsp/hi/pdfs/19_07_05_beveridge.pdf

 

 

Contacto: Alberto Serdán

alberto@fundar.org.mx

 

 

 

 

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